Por John Heilprin
GINEBRA, Suiza/AP
Un equipo de expertos independientes comisionado por las Naciones Unidas investiga denuncias de que las fuerzas del gobernante libio Moamar Gadafi han secuestrado, torturado y ejecutado a oponentes, anunció este miércoles un investigador especial de Naciones Unidas.
El relator especial de la ONU sobre tortura, Juan Méndez, dijo a la Associated Press que se ha concentrado en la supuesta ejecución de pacientes extraídos de hospitales, disparos efectuados contra grupos de manifestantes, y otros usos de fuerza desproporcionada.
La investigación urgente comenzó poco después que Méndez recibió quejas de los adversarios de Gadafi sobre la represión que comenzó a mediados de febrero, dijo. En respuesta, envió una nota formal al gobierno libio demandando información sobre las denuncias.
«Hemos escrito una comunicación conjunta al gobierno de Libia sobre las denuncias que recibimos. Fue una acción urgente», afirmó. «Esas comunicaciones son confidenciales, por eso puedo confirmar que estamos comunicados pero no puedo dar ningún detalle».
Méndez, un abogado argentino y profesor visitante de derecho internacional en la American University en Washington, dijo que colaborará en la investigación Christof Heyns, relator especial de la ONU sobre matanzas extrajudiciales, y un panel de la ONU de expertos independientes sobre desapariciones.
Agregó que pedirán informaciones al régimen de Gadafi y que, si las respuestas son inadecuadas, tomarán nota de ello en informes mensuales al Consejo de Derechos Humanos de la ONU, de 47 naciones, con sede en Ginebra.
El organismo de derechos humanos también ordenó una investigación a nivel diplomático de abusos a los derechos humanos en Libia. Por separado, el Consejo de Seguridad de la ONU ordenó una investigación en la Corte Penal Internacional sobre Gadafi y su círculo íntimo, incluso algunos de sus hijos, por posibles crímenes de lesa humanidad en la represión violenta contra los manifestantes antigubernamentales.
«Quizás ahora que se ha convertido en una guerra más que una represión, es probablemente adecuado», dijo Méndez sobre la decisión del Consejo de Derechos Humanos de emplear embajadores en vez de personal de la ONU para su investigación. Por el contrario, agregó, la investigación que él y sus colegas han asumido «es completamente diferente porque somos expertos independientes».
Méndez agregó que el equipo investigaba informes de funcionarios de asistencia, trabajadores migrantes y refugiados, de que soldados del régimen usaban ambulancias para ganar acceso a los hospitales a fin de secuestrar pacientes y ejecutarlos en otros sitios, en un esfuerzo por deshacerse de posibles testigos antes de que Gadafi admitiera el ingreso de periodistas extranjeros a Trípoli.