Por Josué Bravo
CORRESPONSAL / COSTA RICA
La mandataria costarricense, Laura Chinchilla, una vez más aseguró que si en el conflicto limítrofe con Nicaragua no se ha derramado una gota de sangre es porque Costa Rica «así lo quiso», aunque reconoció que su país se ha visto tentado a recurrir a las armas para resolver esta diferencia.
«Si en este conflicto no se derramó una gota de sangre fue porque Costa Rica así lo quiso y Costa Rica en todo momento enfrentó la tentación de recurrir a las armas para resolver esta situación», declaró la presidenta a Radio Monumental.
Costa Rica se digna de ser un país «pacifista» pero al inicio del diferendo, en octubre de 2010, el ministro de Seguridad, José María Tijerino, envió tropas a la frontera con Nicaragua, armadas con fusiles de asalto y cascos de guerra, simulando como si iban a la guerra.
Desde entonces el mensaje belicista desde este país ha sido recurrente y hasta Chinchilla asegura que Nicaragua es su enemiga.
A pocas horas que la Corte Internacional de Justicia (CIJ) decida si acata las medidas cautelares solicitadas por este país, el Ministro de Seguridad, José María Tijerino, informó que dos mil hombres armados resguardan la zona fronteriza.
A pesar de ello, Chinchilla dice que su país se encuentra sólido, porque ha demostrado su vocación «pacifista», por lo cual, según ella, su país ya se siente ganador independiente de lo que decida la Corte.
La mandataria dijo que acatará la resolución del máximo tribunal, pero dice mantener prudencia.
«Llevar esto sobre las espaldas en estos últimos meses ha sido una tarea, el tener que haberse tragado palabras tan fuertes como las que se dijeron en el seno de la OEA en contra de nuestro país, haber leído documentos oficiales del gobierno de Nicaragua acusando a Costa Rica de violentar un conjunto de principios que han sido esenciales en nuestra configuración como nación pues ha sido verdaderamente una situación muy fuerte», declaró.
El último enojo de Chinchilla ha sido la invitación que hizo el fin de semana el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, para que juntos recibieran el fallo de la Haya, a lo cual la mandataria se negó.
«No es una actitud consecuente de nuestra parte sentarnos previamente con alguien que ha venido incumpliendo recomendaciones de organismos internacionales como es el caso de la OEA», añadió.
También se refirió a la carta de invitación de Ortega, la cual iniciaba diciendo que «a través de nuestro Embajador Harold Rivas hemos conocido de las advertencias de la Cancillería costarricense sobre posibles actuaciones de grupos provocadores en contra de las Sedes Diplomáticas de nuestro País en la hermana Costa Rica».
«Al lamentar profundamente que en esa nación hermana, el aliento a la xenofobia provoque alertas y alarmas de ese tipo, nosotros queremos reiterar a usted que en Nicaragua, la situación y el ánimo de los nicaragüenses en relación a Costa Rica, es totalmente diferente», continúa diciendo el texto.
En radio Monumental Chinchilla respondió diciendo que «no ha estado por lo menos en el ánimo del gobierno de Costa Rica, azuzar los sentimientos de los costarricenses en contra de los nicaragüenses».
«Todo lo contrario, le hemos venido diciendo a Costa Rica que pueblos hermanos que históricamente han estado vinculados, deberán estar mirando hacia delante de manera que lo mejor es la actitud que tengamos entre ambos», indicó.