Los chatarreros legales se quejan de los ilegales porque aseguran que les trasladan su mala fama. LA PRENS/ARCHIVO.

Tapas mal rastreadas

Las tapas de los manjoles, de medidores de agua, cables de electricidad y de teléfono continúan desapareciendo, a pesar del plan para detener el robo de estos materiales. La razón: la Policía busca en los lugares equivocados.

Las tapas de los manjoles, de medidores de agua, cables de electricidad y de teléfono continúan desapareciendo, a pesar del plan para detener el robo de estos materiales. La razón: la Policía busca en los lugares equivocados.

Eso es lo que piensan algunos de los dueños de chatarreras legales de Managua.

Aunque no todos dan su nombre, para evitar problemas, algunos señalan que la Policía Nacional y resto de instituciones son eficientes y respetuosas cuando inspeccionan las chatarreras legales, pero que el problema está en que no revisan las ilegales.

Según los entrevistados, es en las chatarreras ilegales que está el problema, porque éstas compran los materiales que están prohibidos por mandato municipal.

Los dueños de chatarreras legales aseguran abstenerse de comprar los materiales antes mencionados, además de hidrantes, válvulas, filtros, medidores, casquillos de balas, rejillas de alcantarillas y cualquier material de la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal) u otra que provenga de instituciones que no comercializan las piezas en oferta.

“Es que no las compramos porque de todas maneras después no las podemos vender, pero esos materiales sí los compran los ilegales, y después, quienes tenemos mala fama somos los legales”, señaló Mayra Morales, vendedora de la chatarrera Mecafenic. En la estación Seis de la Policía de Managua, se nos informó que no podían brindarla.

Morales aseguró que, como medida de autocontrol, la empresa a la que trabaja revisa cada material que recibe. “Por experiencia ya sabemos cuál es un cable de cobre prohibido y uno de un aparato eléctrico legal… se trabaja por turno, cada responsable empaca su trabajo (mercancía) y lo mete en una bodega para tener control”, dijo.

Este control supuestamente no lo tienen las chatarreras ilegales, que según datos oficiales son las que predominan en un mercado de más de 160 empresas de este tipo.

En la entrada de Mecafenic hay un cartel que indica todos los materiales prohibidos, con la imagen de cada uno, como advertencia de que ofrecerlas en este lugar será inútil porque ahí no se compran.

“A veces nos traen hasta diez quintales de puras tapas de manjol y otros materiales prohibidos”, aseguró Morales, quien dijo que no hay denuncias sobre esto. “Lo único que hacemos es no comprarles”, aclaró.

UN BUEN NEGOCIO

Una chatarrera grande, como Mecafenic, puede comercializar entre 18 y 25 toneladas de chatarra por día. Cada una de estas toneladas puede alcanzar un valor de hasta seis mil dólares, según los comerciantes.

Según datos del Banco Central de Nicaragua, En 2010, por segundo año consecutivo, el país superó los 40 millones de dólares en exportación de material para reciclaje.

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COMENTARIOS

  1. walter
    Hace 16 años

    vayan a la quinta nina a fundicion ,ahi las compran las lijan y las vuelven a vender o las funden y las venden .hay contenedores lleno de lingotes de bronce q eran de la fundidora de leon y hasta prtes completas de helicopteros .nuevas con todo y helice del parque de repuestos q mAndaban los sovieticos.

  2. Incomprensible
    Hace 16 años

    Sería bueno investigar bien a Mayra Morales porque «si les llegan a ofrecer hasta diez quintales de puras tapas de manjol» ella conoce a los vendedores, y se hace cómplice por no denunciarlos.

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