Por Juan Tijerino
Mostrando sus heridas de guerra, ex miembros del Ejército Popular Sandinista (EPS) marcharon esta mañana hasta la sede de la Secretaría del gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), con la intensión de que el presidente Daniel Ortega o alguna otra autoridad, escuche y atienda una serie de demandas.
Un poco más de 50 ex militares se plantaron primero frente a la Asamblea Nacional, para solicitar a los diputados la aprobación de un anteproyecto de ley que introdujeron en octubre del año pasado que busca una serie de beneficios sociales de los que gozaban tres décadas atrás cuando era miembros activos del EPS.
El denominado Anteproyecto de Ley Especial para la Inserción Económica, Productiva y Social de los militares retirados del Ejército Sandinista y el Ministerio de Gobernación, busca devolver los beneficios que los militares en retiros dejaron de recibir en los años 90 cuando el cuerpo castrense, en su proceso de modernización y desmovilización, pasó a llamarse Ejército de Nicaragua.
Desde entonces miles pasaron de militares a civiles perdiendo varios beneficios, y aunque algunos recibieron propiedades e indemnizaciones, otros quedaron desamparados, indicaron los ex miitares, quienes marcharon hasta las oficinas partidarias que el mandatario Ortega ocupa de despacho presidencial.
«¿Dónde están los exmilitares? En la calle y desgraciados», gritaban los manifestantes que de momento no lograron pasar las vallas policiales que resguardan la sede del FSLN.
Los exmilitares además esperan que el Instituto de Previsión Social Militar (IPSM) los integren a sus programas para que puedan recibir una serie de beneficios en materia de salud.
La marcha es encabezada por el frente noroccidental Rigoberto López Pérez, que aglutina a representantes de León, Chinandega y Matagalpa.