TEHERÁN/AFP
- En otro tema, ayer la secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton, expresó que este país tomará acciones si Venezuela viola las sanciones internacionales impuestas contra Irán. “Si hubiera evidencia de que han violado las sanciones, actuaremos contra ellos”, dijo Clinton durante una interpelación en el Congreso.
Los acuerdos incluían la creación de una compañía petrolera común y la participación de la estatal Petróleos de Venezuela en un yacimiento de gas iraní.
Washington ha manifestado su preocupación desde que en octubre pasado en Teherán, Chávez y el presidente iraní, Mahmud Ahmadinejad, firmaran una serie de memorandos de acuerdo para la cooperación bilateral en materia energética.
El legislador republicano Connie Mack, quien ha señalado que desea que Venezuela sea agregado a la lista de países que patrocinan el terrorismo, presionó a Clinton, alegando que hay pruebas de que Venezuela surte combustible a Irán.
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Violentos enfrentamientos estallaron ayer en el centro de Teherán entre fuerzas de seguridad y manifestantes que reclaman la liberación de dos líderes de la oposición, Mir Hosein Musavi y Mehdi Karubi, según los sitios web de ambos.
Los enfrentamientos ocurrieron cuando las fuerzas de seguridad, masivamente desplegadas en la capital, trataron de impedir varias manifestaciones, según el sitio Kaleme.com de Musavi, que destaca la presencia de “una gran cantidad de manifestantes”.
Según Kaleme y Sahamnews —el sitio de Karubi—, se lanzaron “gases lacrimógenos” y hubo “ataques masivos” y “particularmente violentos” de las fuerzas del orden contra “pequeños grupos y algunas centenas de personas que se concentraron de manera esporádica” alrededor de la Universidad de Teherán y la gran plaza Azadi.
Varios manifestantes fueron arrestados durante estos enfrentamientos, según otro sitio web de la oposición, Rahesabz.
Sin embargo, el sitio del diario gubernamental de Irán desmintió la existencia de incidentes y afirmó que “todas las informaciones que vienen de distintos barrios de Teherán hablan de una situación tranquila y normal”.
Varios sitios de la oposición habían llamado a los partidarios del ex primer ministro Musavi y del ex presidente del Parlamento Karubi a manifestarse para reclamar la liberación de ambos líderes de la oposición reformadora iraní. Esta manifestación, la tercera en dos semanas, fue prohibida por las autoridades, como todas las anteriores desde los conflictos que se generaron tras la polémica reelección del presidente Mahmud Ahmadinejad en junio de 2009.
Musavi y Karubi fueron puestos en arresto domiciliario la semana pasada por el Gobierno. Pero según sus allegados, en estos últimos días los dos jefes de la oposición fueron detenidos y encarcelados. Las autoridades judiciales iraníes desmienten esta información.
Los dos ex dirigentes han sido calificados de “traidores” al régimen islámico por los conservadores en el poder en Irán, que han reclamado un “castigo severo” contra ellos, luego de que sus sitios web llamaran a una manifestación prohibida que reunió a miles de personas en varias ciudades de Irán, por primera vez desde hace un año.
El lunes, el poder, que ahora califica a los partidarios de Musavi y Karubi de “contrarrevolucionarios” pasibles de severas condenas, advirtió contra toda participación en esta protesta.
Varias capitales occidentales criticaron la situación en la que se encuentran Musavi y Karubi.
Estados Unidos juzgó “inaceptable” el arresto, Francia llamó a su liberación y Alemania pidió que se les permita comunicarse con su familia y tomar un abogado.
El presidente del Parlamento europeo, Jerzy Buzek, denunció un “atentado a la integridad personal de los más altos representantes de la oposición democrática en Irán”.
“Son temas internos y ningún país tiene derecho a intervenir en nuestros asuntos internos”, respondió el portavoz del ministerio iraní de Relaciones Exteriores, Ramin Mehmanparast.
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