Por Mark S. Smith
WASHINGTON/AP
La embajadora estadounidense ante las Naciones Unidas, Susan Rice, pidió este martes a Moamar Gadafi que considere la posibilidad de exiliarse, y agregó que le preocupa que la situación en Libia pueda convertirse en un «desastre humanitario».
Según indicó Rice a la cadena de televisión CBS, «es importante que (Gadafi) desaparezca» del escenario mundial.
El exilio «quizá sea una alternativa que ha considerado», agregó, aunque aclaró que ni siquiera esa posibilidad le librará de un posible encausamiento «por los crímenes que él y sus allegados han cometido».
La conferencia de prensa de Rice coincidió con el desplazamiento de barcos de guerra estadounidenses a un sector más cercano a Libia ante la posibilidad de tener que intervenir en misiones humanitarias y militares.
Por su parte, la secretaria de Estado norteamericana Hillary Rodham Clinton advirtió que Libia está en riesgo de una «guerra civil prolongada».
Durante su comparecencia ante el Congreso de su país, Clinton dijo que Estados Unidos debe dirigir la respuesta internacional a la crisis, pero aunque afirmó que imponer una zona de exclusión aérea en Libia es una posibilidad, también señaló que sería todo un reto y que habría reveses.
El canciller ruso Sergey Lavrov rechazó la idea por considerarla «superflua» y agregó los países deberían atenerse a las sanciones aprobadas el sábado por el Consejo de Seguridad de la ONU.
Entre ellas figura un embargo de armas, congelación de bienes y la prohibición de viajar al extranjero de Gadafi, su familia y sus inmediatos colaboradores.
La congelación de bienes depositados en Estados Unidos y ejecutada el viernes ha producido ya 30.000 millones de dólares, indicó el Departamento de Estado.