Leonor Martínez, la joven activista de la sociedad civil que fue agredida por turbas del Frente Sandinista (FSLN), denunció que una vez más su principal victimario, Félix Armando Tercero Arróliga, “El Gato”, anda rondando su vivienda, la cual agredió con piedras, a pesar de que una orden judicial le impide acercarse a la afectada.
“El Gato”, un destacado miembro de las turbas del orteguismo, junto a otros cómplices agredió a Martínez el 22 de octubre del año 2009, con una pistola y un puñal.
NO VEN PRUEBAS
La agresión quedó en la impunidad porque la Fiscalía supuestamente no ve suficientes pruebas para acusar a los señalados, pero aún así la juez ordenó que los sospechosos no se acercaran a la víctima.
Este sábado, el Frente Sandinista realizó un mitin en el centro de salud del barrio Jonathan González, frente a donde vive Martínez, y entre los activistas sandinistas se encontraba “El Gato”, quien instó a otras personas a lanzar piedras a la vivienda de Martínez, denunció la víctima.
Martínez relató que tras las pedradas procedió a llamar a la jefa de Auxilio Judicial Nacional, comisionada mayor Glenda Zavala, pero fue atendida por personal asistente a la jefa policial, quienes le indicaron que ya andaba una patrulla en la zona de los hechos, cerca a la Cámara de Comercio de Nicaragua.
“Es verdad que andaba una patrulla, pero hicieron caso omiso de la denuncia”, manifestó Martínez, quien añadió que los policías presentes eran oficiales de Tránsito.
De acuerdo con Martínez, “El Gato” y su pandilla comenzaron también a amenazar e insultar a familiares de la afectada.
“El Gato” se hacía acompañar de Juan Soto, un funcionario del Distrito Tres de la Alcaldía de Managua, añadió Martínez.
Agregó que la negligencia de la Policía fue evidente en el caso, en el que afortunadamente no resultó lesionada ni ella ni sus familiares.
La directora del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), Vilma Núñez, fue informada de la situación y aconsejó a Martínez que continúe denunciando.
EXPEDIENTE ENGAVETADO
El expediente judicial de la primera agresión a Martínez está engavetado, hasta que en octubre próximo la Fiscalía presente más evidencias.
El día de los hechos el grupo, que dirigía “El Gato”, intimidó con una pistola en la cabeza y un puñal en un costado a Martínez, torciéndole el brazo hacia la espalda hasta quebrárselo. Luego la lanzaron al suelo, donde le expresaron que “no anduviera con esto”, en alusión a su trabajo en la Coordinadora Civil, institución que ha protestado contra las acciones dictatoriales del régimen de Daniel Ortega.
Este caso será elevado a instancias internacionales, como una prueba más de que el presidente Ortega maneja las instituciones del Estado para reprimir a la oposición, en este caso se trata de la Fiscalía, la Policía y el Poder Judicial, explicó Martínez.
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