Chile/EFE
La batuta del popular Festival de Viña del Mar está este año en manos de una española, la presentadora Eva Gómez, que se siente «honrada» de haber nacido en España y también de haber elegido Chile para vivir, aunque con ello su corazón se haya convertido «en una aerolínea».
Nacida en el barrio sevillano de Triana en 1971 y bética de corazón, esta mujer ha hecho realidad «el sueño de toda comunicadora» en Chile: estar al frente del certamen musical más importante de Latinoamérica, declara en una entrevista concedida hoy a Efe.
Eva Gómez llegó a este país en 1995. Tres años antes había participado en el pabellón de Chile en la Exposición Universal de Sevilla, conoció a un chileno, se casó con él y fijó su residencia a 11.000 kilómetros de su Sevilla natal.
En Chile construyó su propio hogar y una vida de la que se siente orgullosa. «Estoy honrada de haber nacido en España y también me siento muy honrada de haber elegido este país para vivir. Porque este país lo elegí yo», recalca.
Ahora, sus viajes a la otra orilla del Atlántico se convierten en un torbellino de emociones. «Salgo de acá y me voy con pena pero llega de satisfacción porque voy a ver a mi familia. Y llegas allí y es todo hermoso, pero ya empiezas a echar de menos a los que tienes aquí», explica.
«Entonces donde mejor lo paso es en el avión, porque voy llena de expectativas para todos los lados», dice con su habitual desparpajo.
A pesar de tenerla lejos, asegura que su familia está «muy contenta» por el éxito que ha cosechado en Chile.
«Mi madre está loca. La pobre hoy va todos los días al (Cristo del) Gran Poder (una hermandad sevillana). Yo le digo: Mamá, el Gran Poder va a estar de ti hasta las narices, vamos», añade con su acento a medio camino entre el andaluz y el chileno.
«Mi acento se ha mimetizado mucho porque toda mi vida adulta yo la he hecho acá. Todo eso me ha ayudado a que hoy día parezca y me sienta una chilena más. Aunque no reniego (de España) para nada», subraya.
Para ella, ser española «a veces ha sido una ventaja y a veces una desventaja. Porque nunca falta el que dice porqué una española si hay tantos chilenos». «Pero en líneas generales a mí se me ha recibido súper bien acá», dice agradecida.
Ella comenzó su carrera hace nueve años como productora de un programa de espectáculos en Chilevisión, uno de los canales más importantes del país y que este año organiza y retransmite este certamen musical.
Su primer paso delante de las cámaras fue precisamente para comentar una noticia acerca de uno de sus coterráneos, el malagueño Antonio Banderas, y en 2003 empezó a presentar «El diario de Eva», un programa de testimonios similar al español «El diario de Patricia».
Desde hace siete años mantiene además una relación con Pablo Morales, un directivo de Chilevisión, un factor que, en su opinión, «ha tenido muchísimos beneficios y también muchísimas cosas» que no le han beneficiado «para nada».
Por eso siente que su éxito en este Festival, reconocido por expertos y público, «ha sido un tapabocas para un montón de gente. «Porque puedo ser la pareja de Pablo Morales, pero además soy buena en lo que hago», reivindica.