Luis Sánchez Sancho

El mito de Horus

A propósito de los acontecimientos sociopolíticos que están ocurriendo en el mundo árabe, particularmente la caída de la dictadura egipcia de Hosni Mubarak, el amigo Peter Bernal me sugiere escribir sobre Horus, “el dios de la aurora liberada” en la antigua mitología egipcia.

Oportuna sugerencia, sin duda, que se presta para escribir no sólo sobre Horus, sino también sobre otros aspectos interesantes de la mitología egipcia, la cual, dicho sea de paso, estaba muy vinculada a la mitología griega. Por ejemplo, acerca de Horus dice el mitólogo francés del siglo XIX, Jean Francois Michel Nöel, que era “el nombre bajo el cual los egipcios adoraban a Apolo”. Y Apolo, como sabemos, es precisamente el dios de la luz y del sol en la mitología griega.

Horus era hijo de Osiris, quien originalmente fue el dios de la vegetación, la agricultura y la fertilidad, pero posteriormente, como consecuencia de la lucha por el poder entre los dioses, pasó a ser la divinidad del más allá, la que daba acceso a la vida eterna y juzgaba a los muertos. La madre de Horus era Isis, la diosa madre, la divinidad protectora de los nacimientos de las personas, del Estado y de los navegantes.

Isis y Osiris eran hermanos, hijos de Nut (el Cielo) y Geb (la Tierra), que también procrearon a Set y Nefitis. Y segú la leyenda Isis se casó con Osiris y Set hizo lo mismo con Nefitis.

En la distribución de los poderes divinos, a Osiris le correspondía ser el dios del bien, así como gobernar el mundo de los vivos y los oasis. En cambio, a su hermano Set le fue asignado el dominio del mal, era el dios de las tinieblas, de la violencia, de la guerra, de las tormentas, de la sequía y del desierto.

Y como ocurre prácticamente en todas las mitologías, los hermanos Osiris y Set entran en una lucha mortal por el poder. Más bien es Set quien conspira contra su hermano Osiris, lo quiere derrocar para convertirse en el señor no sólo de la muerte sino también de la vida.

Set asesina a Osiris, lo descuartiza y esparce sus restos por todo el mundo. Sin embargo, Isis, hermana y esposa de Osiris, que es también hermana del asesino fratricida Set, con mucha paciencia y amor viaja por todas partes del mundo para recoger uno por uno los pedazos de su esposo. Logra encontrar y reunir todas las partes del cuerpo de su esposo, salvo el pene, pero así lo reconstruye.

A pesar de que le falta el órgano genital, gracias a su magia y al inmenso amor que siente por Osiris, Isis se une sexualmente con su esposo reconstruido. De esa unión tienen un hijo a quien ponen el nombre de Horus, que quiere decir “el elevado”, “el altísimo”, y por eso su símbolo es el águila. Sin embargo, Isis tiene que esconder a Horus para protegerlo del malvado Set y lo pone bajo el cuidado de Thot, dios de la sabiduría, quien lo cría y convierte en un gran sabio y excepcional guerrero.

Cuando Horus llega a la mayoría de edad, va en busca de Set para vengar el crimen que éste cometió contra su padre y recuperar el reino del mundo, que por derecho de herencia le pertenece. Horus derroca a Set, quien desde entonces pasa a ser el dios del desierto y de los pueblos extranjeros. Osiris queda como el dios de los muertos y Horus se convierte en el dios de la aurora liberada, de la luz y las alturas, rey de los cielos y la tierra.

Opinión Mitología archivo
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