Rosibel Poveda Pérez, originaria de Siuna, jamás imaginó que los 17 mil córdobas que le habían entregado producto de su liquidación que darían en manos de delincuentes. Ella abordó en horas de la mañana de ayer un taxi en las inmediaciones de la pista El Mayoreo frente al hospedaje “Agualca”.
La joven, que trabajó en la delegación departamental de la Procuraduría en Siuna, detuvo el taxi azul sin torre, conducido por un hombre de unos 55 años, contextura recia y con aspecto humilde.
La víctima le pidió que la llevara hacia la Procuraduría General de la República y que después la trasladara a varios lugares, entre ellos un banco donde cambiaría el cheque de su liquidación.
Una vez que la joven hizo la gestión en el banco salió de la nada un supuesto pasajero que le dijo al taxista que lo llevara a comprar unas sierras eléctricas, sacando un rollo de billetes de 100 dólares, lo que alegó cambiaría en otro banco que no era al que había ingresado Poveda.
“Cuando el hombre se montó al taxi no lo vi sospechoso, mientras que el conductor me decía en su plática que pasarían por un banco cerca de Monseñor Lezcano”, dijo la muchacha.
Ya cerca del banco el hombre le pidió que le cambiara los billetes, porque a él se le había olvidado su identificación. “Recuerdo que me entregaron una bolsa negra enrollada con algo adentro, cuando quise contar la plata me dijeron que no lo abriera hasta que llegáramos al banco. Cuando me bajé sólo saqué de mi bolso mi cédula y el celular mientras que la billetera la dejé en mi bolso, cuando ya estaba fuera del taxi el sujeto se montó de nuevo y ambos salieron huyendo del lugar dejándome con las manos vacías”, relató.
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