Por Lucía Navas
El embajador de Panamá, Olimpio Sanz se reunió hoy con el canciller de Nicaragua, Samuel Santos donde abordaron entre otros temas las medidas migratorias adoptadas por el gobierno canalero hacia los nicaragüenses que viajan a ese país, y que han sido consideradas como discriminatorias.
Sanz y Santos conversaron a puertas cerradas en el despacho del canciller, en la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores.
El embajador panameño informó a su salida de la reunión que Santos le expresó «su preocupación» por las medidas migratorias, y le pidió que transmitiera al presidente y al Canciller de Panamá, el interés del mismo Santos y del Presidente de Nicaragua, Daniel Ortega de iniciar «un diálogo fraterno», que conduzca a ambos gobiernos a «encontrar las alternativas para que éstas medidas se reviertan».
Desde finales de enero, el Servicio Nacional de Migración de Panamá aumentó el control en los puestos fronterizos y nuevos requerimientos a los nicaragüenses, al exigir que porten un boleto aéreo, aún cuando viajen por tierra, además de presentar US$ 500 dólares en efectivo.
Sanz negó que su gobierno actúe en respaldo al de Costa Rica, tras el diferendo que los gobiernos de Managua y San José enfrentan por los trabajos de dragado en el río San Juan de Nicaragua.
El embajador panameño insitió que simplemente son medidas migratorias a las cuales todo gobierno tiene derecho aplicar, y que son iguales a las que su país exige a República Dominicana y Venezuela.