LA PRENSA/ARCHIVO

¡No pierda más la cabeza!

El botox es la más reciente opción terapéutica para el tratamiento preventivo de los molestos ataques de migraña

Por Keyla Ballesteros

La toxina botulínica (bótox), muy popular en el mundo por sus resultados rejuvenecedores de la piel, está ahora aprobada por la Agencia de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) para su uso en los tratamientos contra la migraña crónica.

Dolor incapacitante

De acuerdo con el doctor Mario Lacayo, especialista en Cirugía Plástica, la migraña es aquella que se produce al menos 15 días al mes y durante cuatro o más horas al día. “Es un tipo de dolor de cabeza que da principalmente en mujeres jóvenes y cuyos síntomas aparecen, generalmente, durante la adolescencia”.

Es un mal que se caracteriza por la emicrania (dolor en la mitad del cráneo que cubre desde el ojo, oreja, mandíbula y la parte occipital), produce sensibilidad a la luz y al ruido, causa náuseas y vómitos. “Es un dolor de cabeza incapacitante que no mejora con los remedios comunes”, señala.

Relájese

Aunque el origen es vascular, otra de las principales causas que incrementan los ataques de dicho mal son el estrés, insomnio, el consumo de cafeína, chocolate, vino tinto, alcohol, salsa de soya y otros alimentos, además del trabajo continuo.

Lacayo señala que, a pesar de ser una enfermedad crónica, puede prevenirse. “Aconsejo llevar una buena dieta alimenticia y realizar ejercicios de relajación muscular como pilates y yoga, tomar algún tipo de ansiolíticos y evitar alteraciones emocionales”.

Pruebe con bótox

Si las recomendaciones —antes mencionadas— no son suficientes para combatir o evitar los molestos síntomas de la migraña, Lacayo sugiere someterse a un novedoso tratamiento con bótox, el cual se coloca de manera muy similar como si fuera usado para fines estéticos.

“En este caso el paciente obtiene doble beneficio. Por un lado se eliminan las arrugas (si las tiene) y por otro lado, disminuye la frecuencia, intensidad y duración de los ataques de la migraña. Y como son dosis pequeñas, las consecuencias son nulas y los efectos muy positivos”, afirma.

Por lo general se aplica en determinadas zonas de la cabeza e incluso el cuello. “Se supone que la migraña mejora después de los partos y entre los 30 a 35 años, sin embargo, con la aplicación de toxina botulínica cada tres a seis meses, el paciente podrá llevar un mejor nivel de vida.

Por otro lado, puede colocarse en personas más jóvenes, pero en menores cantidades sin causar efectos secundarios.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí