Un “viacrucis” pero con más de 14 estaciones es lo que se vive a diario en las vías de acceso a Managua, la capital del país.
Actualmente, de acuerdo con la Dirección de Tránsito de la Policía Nacional, entre 50 mil y 70 mil vehículos entran a diario por Carretera a Masaya, Norte y Sur y la Nueva a León. Todos se unen a los más de 220 mil vehículos que circulan en la ciudad, principalmente sobre una docena de pistas que sólo se deterioran más.
Entre lo malo, la Carretera a Masaya es lo peor.
“Para avanzar ocho kilómetros (del kilómetro 14 al kilómetro 6 en Carretera Masaya), uno se puede tardar fácilmente una hora en la “hora pico” (7:00 a.m.). “A veces avanzás tres o cuatro metros y después tenés que detenerte si querés evitar un accidente”, cuenta José Gutiérrez Prado, quien desde hace seis años viaja de Granada a Managua, donde labora en una empresa estatal.
Los datos de la Policía indican que, como un promedio mínimo, más de 26,500 vehículos entran a diario por la Carretera a Masaya.
“En la mañana no podés entrar por Carretera a Masaya y en la tarde simplemente no se puede salir por ahí, porque todos los vehículos que entraron horas antes quieren salir de Managua”, reconoce el comisionado Norman Castillo Alaniz, jefe del área de Asesoramiento y Control de Tránsito de la Policía, quien recomienda paciencia y cuidado a los conductores y peatones que circulen por esa área.
Después de la Carretera a Masaya, la que registra el mayor volumen de tráfico es la Carretera Norte. Por esta zona circulan 14,440 vehículos a diario.

“Por la Carretera Norte entran de la Costa Caribe, del Centro y Norte del país y toda esa cantidad viene a pelear espacio con el tráfico que ya está en Managua y que no tiene de otra más que movilizarse sobre doce o trece pistas”, indica el comisionado Castillo.
En escala de flujo sigue la Carretera Nueva a León. Ahí la Dirección de Tránsito de la Policía Nacional contabiliza que, como promedio mínimo, circulan 11,700 vehículos. Del Occidente también entran a Managua otros 9,600 vehículos por la Carretera Viaje a León.
“El problema más acentuado en esta vía (Carretera Nueva a León) es que es una zona industrial y ahí no hay condiciones para el peatón”, asegura el comisionado Castillo Alaniz.
Por la Carretera Sur se reporta el menor tráfico con 6,300 autos diario, pero el problema “es que esta carretera tiene vías demasiado angostas y el cúmulo de vehículos que por ahí circulan son mayoritariamente del tráfico internacional, son camiones pesados y si alguno de ellos sufre algún desperfecto, toda la vía se paraliza”.
PROYECTOS EN ESPERA
Para el ex alcalde de Managua, el sandinista Dionisio Marenco, la capital requiere de proyectos integrales que contribuyan a crear vías que respondan a la demanda de la población.
“Como solución, se había planteado desde el tiempo del régimen somocista una pista rural de circunvalación. Sus derechos de vía ya estaban comprados. Su ubicación es más o menos un semicírculo que comienza en la Carretera Sur, casi enfrente del empalme con la Carretera a León. Desde la llamada Carretera Vieja hacia el este hasta chocar con la Carretera a Masaya a la altura de lo que hoy es Plaza Familiar. Entra a los barrios 18 de Mayo, Schick, Jardines de Veracruz y sale a la pista que cruza el Mercado Mayoreo”, recordó Marenco, para quien la vía tendrá que ejecutarse en algún momento, cuando el atascamiento aumente aún más en las vías de acceso a la capital.
Según dijo el ex alcalde, hasta el momento no hay verdaderas rutas alternas que respondan a las demandas de quienes entran a Managua por las “vías embotelladas”.
Para el Presidente de la Asociación Nicaragüense de Ingenieros y Arquitectos (ANIA), Edmundo Zúniga, la pista costanera o paralela a lago Xolotlán con una salida alterna por Sabana Grande es otra de las medidas que podrían aliviar el tráfico en la capital.
El arquitecto criticó las promesas de inversión vial que aun no cumplen los políticos.
MUCHAS CONSECUENCIAS
Aunque no tiene un cálculo concreto, Marlon Tejada sabe que él y los 20 pasajeros del microbús que conduce hasta la parada ubicada en frente de la Universidad Centroamericana (UCA), desde Jinotepe, llegarán tarde.
“Pero en las entradas de Managua no sólo se pierde tiempo laboral de las personas que se quedan estancadas en la vía. Es decir, no sólo se afecta la productividad laboral, sino que hay más consecuencias, más tardanzas en las entregas de productos, mayor consumo de combustibles y mayor desgaste en los vehículos. Aumentan los riesgos de accidentalidad y todo mundo resulta afectado de manera indirecta, porque un aumento en los costos de operación es pagado por los consumidores finales”, asegura el ingeniero estructural con más de 30 años de experiencia, Carlos Pérez Fajardo.
Al ser consultado sobre el embotellamiento en las vías de acceso a Managua, Pérez Fajardo asegura que la mala sincronización de los semáforos y la “mala costumbre” de los transportistas urbanos, interurbanos y hasta del sector selectivo de realizar paradas en cualquier lado empeoran el “calvario” de los embotellamientos.
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