Apolos

Erick Barbosa y Yurgen Avendaño, 22 y 21 años. Morenos, tamaño medio, de rostro cuadrado. No son los más guapos de la noche, pero creen tener su atractivo. Es una de las primeras veces que hacen esto. Un par de amigos que decidieron entrar en el mundo del modelaje en su natal San Juan del Sur y dejar atrás los prejuicios, el machismo y sus propios miedos.

en un mundo dominado por mujeres? Cuerpos torneados, rostros finos y ropa ajustada. Cabellos atestados de loción, un poco de maquillaje y cero machismo. En Nicaragua un grupo de hombres se ha abierto paso en el modelaje y los certámenes de belleza para demostrar que de pasarelas y coronas ellos también saben

Fotos La Prensa/ Uriel Molina/ Cortesía

E l público aguarda ansioso a que inicie el show. Las luces se encienden y una modelo en lencería despierta la atención de los presentes esa noche. La mayoría son hombres. Un par de modelos más y cuando los ánimos se han caldeado aparece un joven musculoso luciendo una tanga oscura. Ahí está. Con la mirada fija en los reflectores que iluminan desde el fondo. Luego del primer paso ya no hay marcha atrás. Vista al frente, rostro tenso y caminado robótico.

Erick Barbosa y Yurgen Avendaño, 22 y 21 años. Morenos, tamaño medio, de rostro cuadrado. No son los más guapos de la noche, pero creen tener su atractivo. Es una de las primeras veces que hacen esto. Un par de amigos que decidieron entrar en el mundo del modelaje en su natal San Juan del Sur y dejar atrás los prejuicios, el machismo y sus propios miedos.

Ninguno de ellos recuerda haber pensado en la posibilidad de lucir su cuerpo en una pasarela, pero ahora comienzan a interesarse. No pertenecen a ninguna agencia, no reciben pagos por lucir la ropa en los desfiles que han participado, no tienen idea de qué pasará después. Uno soltero y el otro con novia. A uno sólo le interesa poder conseguir dinero con esto; el otro se considera un candidato ideal para algún día portar la banda del hombre más bello de Nicaragua. Ser Míster Nicaragua no es tan fácil como parece. Julio Guadamuz lo sabe, siempre ha estado detrás de esto. No por aspirar al título, sino por ser el fundador y director de la franquicia desde hace 10 años. Una verdadera ventura, según él.

Sabe exactamente qué sienten los modelos al estar sobre una pasarela. Él comenzó a los 14 años.

“Viajé a Estados Unidos y allá me interesó el mundo de la moda, en mi familia siempre ha habido artistas o gente relacionada con la farándula y por lo tanto mis padres me apoyaron. Me inscribí en una agencia, aprendí y así empezó mi camino en esto”, dice Guadamuz.

Un hombre que en sus años mozos parece hacer tenido un cuerpo definido, del cual solamente queda el cajón. Un rostro grande, cabello teñido en cobrizo oscuro y labios gruesos que para eventos luce con un poco de brillo.

En el 2000 abrió su agencia de modelos, luego de trabajar como asesor de imagen y maquillista de Miss Nicaragua a finales de los 90. En ese entonces la inquietud del modelaje masculino apenas despertaba, pero su instinto le decía que había un proyecto por venir y su empeño lo impulsa a romper los esquemas. En el 2002 aparece la primera edición del concurso de belleza masculino.

“Los primeros años fueron duros. La convocatoria fue masiva y me sorprendí por el entusiasmo de los chavalos. Pero con las empresas ha sido difícil mantener el interés, para la gente es fácil apostar por el cuerpo de una mujer, pero adoptar el concepto de la belleza masculina y el poder de su imagen aún les cuesta. Desde que yo comencé otros se interesaron en el mercado y ahora encontrás varias agencias”, asegura Julio, quien de una manera u otra busca que reconozcan su esfuerzo.

En diez años de estar al frente de un organización de belleza masculina, Julio Guadamuz dice haberse acostumbrado a sortear los comentarios machistas, a enfrentar la crítica y a defender a capa y espada su proyecto.

“Yo sé lo que se siente ser modelo y no voy a dejar a estos muchachos solos con su entusiasmo y talento sólo porque la gente critique. La gente habla, si fuera mujer ya me hubieran inventado un embarazo cada año”, comenta en tono de broma.

Durante este tiempo las exigencias y las reglas a las que se someten los candidatos que aspiran a la corona han sido criticadas y cuestionadas por algunos. Además de la preparación física que incluye horas y horas en el gimnasio, depilaciones completas, cambios de look radicales y el dominio de verdaderos rituales para exaltar al máximo sus atractivos y casi hacer desaparecer los defectos. El alcohol, las drogas y las relaciones personales pueden ser un problema.

“Yo soy estricto porque de esta manera la gente valora lo que hace y el público respeta tu trabajo. Nada de vicios ni de vagancias, novias sí, pero que no interfieran en el desempeño del joven”, explica Guadamuz.

Él considera que a partir del 2007 su evento se ha consolidado en el mercado, sin embargo no ha escapado de tragos amargos. Acusaciones de estafa, favoritismo y abusos. Además de enfrentar la corriente machista de manera permanente, el escándalo y la controversia sacudió a Míster Nicaragua en el 2009.

“Ya me pasó una vez con uno de los muchachos, fue una experiencia que me marcó y que marcó la organización, pero aquí estamos, la gente sigue confiando en mí porque eso fue un mal entendido, un error entre muchos aciertos y ya está superado”, explica Guadamuz. “Pero hoy por hoy la gente debe entender que ser míster no es sólo ganarse una banda y ya. Tenés que cumplir contratos, compartir con la gente, vos te debés a los patrocinadores y al público que te apoyó. Eso es todo”.

Las convocatorias departamentales para representar la belleza masculina de cada región ya están abiertas. Mientras tanto, Yasser Baldelomar, el actual embajador de la belleza masculina nacional, aparece en la portada de tres revistas de farándula y goza de gran popularidad.

William Rodríguez y Maynor Luke, Míster Nicaragua 2008 y 2009 respectivamente, están entre los nombres más sonados, las figuras más proyectadas y modelos que aún se mantienen en óptima forma para seguir en este mundo.

Míster Turismo Intercontinental y Míster Hanson son unos de los concursos de belleza internacionales en los que se ha proyectado la organización, pero este año quiere entrar al mercado europeo.

“No es fácil manejar esto ni mantenerse, pero es a lo que he dedicado mi vida”, reconoce.

Si le preguntan de la existencia de la homosexualidad dentro del certamen asegura que en 10 años y con más de 100 candidatos, solamente ha habido dos jóvenes.

Con respecto a su preferencia sexual no tiene problemas en reconocer que es gay , pero considera que eso no es un tema de relevancia. Un aspecto que para algunos puede entrar en contradicción con el sentido mismo del certamen, que busca la máxima expresión de belleza masculina, un hombre que represente a los hombres nicaragüenses.

Si eso tiene influencia positiva o negativa en la imagen de la organización que dirige, Guadamuz asegura que la respuesta está en el éxito que han tenido todos los jóvenes que según él han sido catapultados después de su participación en el certamen.

“No tengo problemas en decirte que soy gay , la gente que ha trabajado conmigo te puede hablar de mi profesionalismo, respeto y dedicación. Nunca me he involucrado con ninguno de los muchachos”, sostiene Guadamuz. El mundo del modelaje también tiene otro rostro al frente. Se trata de Henry Avilés. Un hombre que ha trabajado por años en el mundo de la belleza, incluso como director de Casting y Producción para Miss Nicaragua. Luego de realizar estudios en el extranjero y regresar al país decidió emprender un proyecto en un mercado casi inexplorado.

“Considero que fue una fijación de mi parte entrar de lleno a buscar talento masculino, pero desde el principio traté de marcar la diferencia. Somos bastante selectivos con los modelos, con la preparación que cada uno requiere y con el trabajo que se les da”, señala.

Avilés cree firmemente que el mercado masculino es una buena opción y que ahora la gente disfruta ver en pasarela a un modelo de calidad. Asegura incluso que las nuevas generaciones están tomando el modelaje como una opción, un estilo de vida y una profesión. Rompiendo esquemas, prejuicios y críticas.

“El metrosexualismo se puso de moda en un tiempo y se quedó. Es raro ver a un hombre que no se afeite las axilas o que no se depile o que no se preocupe por verse bien. Es como la evolución de la estética masculina y para mí es un gran avance”, comenta Henry.

Varios modelos de su agencia han viajado para representar la belleza masculina en certámenes internacionales. Festival de las Américas, Míster Mundial, Míster Turismo Latino Internacional, Míster Turismo World Final y asegura tener un par de sorpresas para este año. Yasser Espinoza es otro embajador de la belleza. De 28 años, los últimos seis los ha dedicado al modelaje. Su jefe lo nombra en la lista de los más cotizados para anuncios, marcas y pasarelas. Alto, con un extraño atractivo y un rostro varonil que se suaviza por las cejas depiladas, y su toque personal cuando no para de subir una de ellas mientras conversa.

En Guatemala Míster Turismo de las Américas 2010 quedó como virrey y ganó mejor cuerpo y etiqueta. En Panamá Turismo World Final fue seleccionado entre los nueve finalistas. Ha competido con la belleza centroamericana, americana y europea. Siempre ha salido bien librado.

“Tengo la invitación y me gané los derechos para ir a Míster Universo en mayo de este año y en la India, si todo sale bien, vamos para allá”, confía Espinoza.

Dentro de los beneficios que encuentra de ser modelo está el conocer gente, alcanzar un estatus en ciertos círculos y lugares, oportunidades de conocer otras culturas y otros países. Pero la contraparte también cuenta, para él no es más que ignorancia de algunas personas considerar que todos los que andan en esto son vagos, mujeriegos o gays .

Yasser acaba de regresar a la soltería. Su última relación duró tres meses, pero la ruptura no tuvo nada que ver con el trabajo. Su anterior relación duró seis años y su novia al principio resentía un poco el hecho de que él estuviera rodeado de modelos hermosas, aunque nunca ha tenido una novia modelo. Sin embargo la relación se mantuvo, pero al final las cosas no funcionaron. Se siente bien, pero no descarta un próximo romance.

“Así como pasa que hay chavalas que te siguen, también hay hombres que te proponen cosas. Pero si vos les dejás claro desde un principio que no estás interesado en nada, pues les toca respetar. Si te saltás las trancas del trabajo ahí ya podés encontrar problemas. Tengo amigos gays y amigas de todo tipo, pero he sabido manejarme”, afirma Yasser.

Aunque venda una imagen o que exhiba su cuerpo advierte que esto no le da derecho a nadie de señalarlo de nada. Él está preparado para las críticas y comentarios, pero asegura que se da su lugar.

Es un administrador de empresas que colabora con el negocio de su padre. Su mayor trabajo y fuente de ingresos es el modelaje que le sirvió incluso para financiar sus estudios. Con el tiempo sus padres perdieron el miedo al “qué dirán” y lo han apoyado en todas las etapas de su desarrollo artístico.

En el mundo de las competencias de belleza masculina Yasser cuenta que el caos es similar. Ropa por todos lados, nervios, pero a diferencia de las mujeres la competitividad nunca cae en la envidia o en el sabotaje. Con base en su experiencia al final todos resultan siendo amigos gracias al compañerismo durante el certamen.

Asegura que este año se retiraría de las competencias para dedicarse únicamente al modelaje, aunque no pierde de vista ejercer su profesión muy pronto. Otra opción que considera es incursionar en la farándula como animador o conductor de algún programa de televisión.

De momento recopila experiencia y contactos. Opina que todo lo que ha aprendido en el modelaje ha sido una lección de vida.

“No es cuestión de defender tu masculinidad, es cuestión de estar seguro de vos mismo y ser quien sos. Ahí se acaban los rumores y vivís tu vida tranquilo”, dice Espinoza.

Si me pedís definirme te diría que soy asexuado, nunca me han visto con nadie, ni de un lado ni del otro, posiblemente lo tenga y no es que haya problemas con mencionarlo, pero creo que mi preferencia no tiene nada que ver con mi trabajo”, señala Henry.

“Es más, yo quise ser sacerdote y no he descartado la posibilidad. Quién dice que así como he servido guiando a estos muchachos, no pueda servir después en otro lado. Hasta el momento no he tenido ningún problema, a veces algunos se quejan porque salís con uno a comer o vas al cine con el otro o salís a tomarte un café. Yo soy su jefe, me dicen padre y a veces los chavalos no andan ni para comer. ¿Qué te toca? Ellos se vuelven como tu familia, te volvés su amigo y punto”.

Para Avilés aún hay demasiado machismo en nuestro país y él prefiere mantenerse al margen de “esos alborotos”. La idea de montar otro certamen de belleza masculina en Nicaragua no se le pasa por la mente, además de resultarle complicado, en cuanto a logística y patrocinios prefiere mantenerse “invicto” de la crítica social. Eso sí, además de la empresa de eventos que dirige el siguiente paso es independizar la agencia de modelos para ofrecerlos de una manera más integral.

Su último éxito es que los 14 modelos nicaragüenses que aparecen en un popular anuncio de cerveza son de su agencia.

“Creo que podemos vivir del turismo en algún momento en Nicaragua y además del asunto de la ecología, cultivar a los jóvenes es otra cosa importante”, afirma Avilés.

“Para ser modelos necesitás una preparación integral, en base a eso vas a tener un estatus y un valor en el mercado. Eso es lo que ha faltado aquí, hay un montón de chavalos que se hacen un par de fotos y se suben a una tarima y dicen que son modelos, eso perjudica a los demás. Otros que se lanzan a bailar o hacen desnudos, que no es malo… pero que no les llamen modelos por favor. Por eso es importante profesionalizarse, para que no te confundan, para que te den tu lugar”.

Asegura que hasta el momento en su agencia no hay ningún modelo gay . No porque tenga problemas con eso, sino que no ha llegado nadie. Tampoco logra reconocer a alguno en el medio. “No discrimino a nadie, pero se nota cuando un hombre es gay . Aquí lo que se busca es vender masculinidad, pero eso no significa que no existan dentro del mundo del modelaje. Vaya, cada quien sabrá lo que es, pero a mí no me corresponde hablar”. z

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