México,/EFE
El presidente de México, Felipe Calderón, ordenó ayer la creación de cuatro nuevos batallones en el noreste de México, una región que en los últimos años ha experimentado un incremento sustancial en la violencia atribuida al crimen organizado.
«Sabemos de las difíciles circunstancias que enfrenta la población en la frontera noreste del país y en toda esta región, asolada por la virulencia y la falta de escrúpulo de los criminales», indicó Calderón en la ciudad de Reynosa, en el estado fronterizo de Tamaulipas, precisamente en el noreste de México.
Calderón, quien encabezó un acto para conmemorar el Día del Ejército, indicó que «ante esa acción irresponsable de los delincuentes de diversos grupos» ordenó que «se establezcan, en esta región, cuatro batallones adicionales, a fin de respaldar con elementos e instrumentos eficaces, la labor de las Fuerzas Armadas en estos lugares».
El mandatario indicó que «quedará más claro, todavía, que aquí, en México, no hay más fuerza y no hay fuerza más grande que la de las Fuerzas Armadas».
El noreste de México ha sido desde marzo del año pasado el foco de una guerra sin cuartel entre el cártel de las drogas del Golfo y la organización narcotraficante Los Zetas, lo que ha incrementado la violencia en esa parte del país, donde se encuentran ciudades como Monterrey, Reynosa y Nuevo Laredo.
Desde que asumió el cargo en diciembre de 2006, Calderón desplegó al Ejército por varios estados del país para combatir al crimen organizado, ante la debilidad e ineficacia de las policías municipales y estatales.
«El Ejército seguirá trabajando en todo el país mientras sea necesario, para ofrecer protección a las familias mexicanas», señaló.
Ver en la versión impresa las páginas: 8 A