TEGUICIGALPA/AFP
Las reformas ratificadas por el congreso hondureño que abren camino a un referéndum sobre reelección, evidencian que el ex presidente Manuel Zelaya fue derrocado por afectar intereses económicos y no por promover ese mismo cambio constitucional, según analistas de este país.
Tras decidir la reforma con 104 votos a favor, once en contra y una abstención, los diputados declararon que queda “ratificado constitucionalmente” el artículo del plebiscito y referéndum, que había sido aprobado en una primera instancia el 11 de enero, durante la legislatura anual anterior.
Con el referéndum se abren las puertas a modificar los artículos “pétreos o inmodificables” de la Constitución Política de Honduras, cambios que hasta ayer constituían delito de traición a la patria.
En junio de 2009 el intento de convocar a una consulta popular de ese tipo para instalar una asamblea constituyente que habilitara la reelección presidencial provocó el derrocamiento del entonces presidente Manuel Zelaya, quien viraba a la izquierda y se había acercado a Hugo Chávez.
Tras el derrocamiento también iniciaron juicios políticos contra el ex mandatario, actualmente sobreseído por una amnistía. No obstante, el ex mandatario está acusado de presuntos actos de corrupción, por lo cual no ha regresado de su exilio en República Dominicana.
Año y medio después del derrocamiento de Zelaya, fue el presidente derechista Porfirio Lobo, quien asumió la Presidencia el 27 de enero de 2010, quien impulsó y logró sacar adelante la misma iniciativa que a Zelaya le había costado el cargo y ser sacado de la residencia presidencial un domingo en pijamas para ser expulsado hacia Costa Rica.
“Lo que se demuestra con esta reforma es que las verdaderas causas del golpe no fueron porque Zelaya pretendía convocar a la consulta sino por contraponerse a las políticas neoliberales, afectar intereses económicos de la oligarquía”, manifestó ayer el sociólogo Roberto Briceño.
Recordó que Zelaya detuvo 47 concesiones de energía eléctrica con recursos renovables, algunas ya puestas en marcha de nuevo. El ex Presidente también disminuyó las utilidades de los importadores de combustible y aprobó un decreto para otorgar tierra a 300,000 campesinos, ambas medidas revertidas.
A las clases dirigentes no les convenía que Zelaya, quien viraba a la izquierda, se perpetuara en el poder, opinó desde Costa Rica el politólogo e historiador Oscar Aguilar Bulgarelli. Pero “ahora que está Lobo y él sí pertenece a los grupos de poder tradicionales, militares, a ellos sí les sirven las reformas que les permita (a ese sector) perpetuarse en el poder”, añadió.
Contundente en su análisis, el analista político hondureño Juan Ramón Martínez explicó que Zelaya fracasó en su intento de reformar la Constitución “porque no leyó a Maquiavelo: uno no se puede pelear con todo el mundo al mismo tiempo”.
Y ahora el oficialista Partido Nacional “le ha quitado la bandera a Zelaya y al Frente de Resistencia” sumándose a lo que está de moda en el mundo: la reelección presidencial, añadió Martínez.
Para Juan Medrano, investigador de la salvadoreña Fundación para el Desarrollo, la reforma llega “luego que la derecha calculó con suficiente tiempo cómo resguardar la Constitución sin poner en peligro el sistema de gobierno prevaleciente”.
Pero, advirtió, “no cabe duda que esa enmienda llega por las diferentes presiones de la comunidad internacional”.
También desde San Salvador el profesor universitario y analista político, Roberto Cañas, consideró que “en el fondo lo que busca ahora el gobierno de Lobo y la derecha en general en Honduras es salir del aislamiento sin precedentes que padecen”.
Según Cañas, la derecha le está diciendo al mundo: “Miren nos hemos puesto al día, hemos ajustado nuestra democracia, ahora lo que proponía Zelaya ya no es delito”.
Con esta modificación, el Congreso de todos modos tiene la última palabra en decidir si acepta la eventual petición de convocar a una consulta, una vez reunida la cantidad de firmas necesarias para solicitarla.
El diputado de la Democracia Cristiana, Ramón Velásquez, quien votó por la destitución de Zelaya y en favor de la reforma constitucional, advirtió que se opondrá a cualquier solicitud de modificar los artículos pétreos “porque si no cometo traición a la patria”.
En el proyecto original de la reforma del artículo 5 se establecía que las consultas del plebiscito y el referéndum no se podían hacer sobre los artículos pétreos y los diputados eliminaron esa parte.
El jueves en la noche, Lobo manifestó que con la reforma Honduras pasará “de la democracia representativa a la democracia participativa”.
El mandatario aclaró que la diferencia es que “aquel (Zelaya) quería quedarse” en el poder, mientras que su “compromiso” con el pueblo de que su período será únicamente “del 27 de enero 2010 al 27 de enero del 2014”, rechazando su reelección.
El ex mandatario Manuel Zelaya aseguró ayer que la ratificación de la reforma constitucional que él impulsaba confirma que las causas reales del golpe de Estado en su contra fueron políticas y no jurídicas. “Mi aproximación al socialismo del sur, al socialismo del Caribe, fueron realmente las causales”, dijo Zelaya a la cadena Telesur desde República Dominicana.
“Tenemos que dar el beneficio de la duda a lo que está haciendo el Congreso nacional en este momento. Lo que ayer consideraron ilegal, hoy lo están aprobando como un decreto constitucional”, continuó el ex mandatario.
Además de los artículos relativos a la consulta popular, el Congreso aprobó por 112 votos contra 1 la modificación de otro artículo para permitir establecer en Honduras las llamadas “ciudades modelos”, enclaves industriales regidos por una autoridad autónoma, al estilo de Hong Kong.
Asimismo, aprobaron por la unanimidad de los 110 legisladores presentes en ese momento una reforma a la ley del Poder Judicial, para crear un consejo encargado de nombrar jueces y cargos administrativos.
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