Las más de 400 toneladas de desechos que a diario quedan desperdigadas en Managua y el robo de bienes públicos como las tapas de manjoles, medidores y cables telefónicos, tendrán un mayor control y no sólo de parte de los veinte inspectores ambientales de la comuna capitalina, sino también de la Policía Nacional.
“Estamos empezando nuestras acciones en el tema de los vertederos de basura y con la regulación a las chatarreras. Todos en las chatarreras están advertidos, saben qué es una tapa de medidor de agua, de manjol, saben de cables. Si la Policía los encuentra con esos materiales serán procesados y se presumirá que son receptores de objetos robados”, advirtió el segundo jefe de la Policía Nacional en Managua, comisionado Fernando Barrantes.
Barrantes, quien ayer participó en la primera capacitación municipal a 600 policías en temas ambientales y municipales, dijo que los efectivos capacitados participarán de manera más beligerante en la vigilancia y regulación en las leyes ambientales y urbanísticas.
Durante su intervención ante los miembros de la Policía, el director de gestión ambiental de la Alcaldía de Managua, Juan Ramón Campos, explicó que la comuna solo cuenta con 20 inspectores ambientales “que no dan abasto”, por lo que requieren de mayor apoyo policial para las tareas ambientales.
PROBLEMAS AMBIENTALES
Campos advirtió que la comuna capitalina tiene problemas para controlar la contaminación de empresas que vierten sus desechos al drenaje sin ningún tratamiento, así como también hay dificultades para detener el “abuso” de empresas publicitarias que podan los árboles en las vías públicas sin pedir autorización a la municipalidad.
No obstante, el tema del manejo de los desechos sólidos es, quizá, el problema más complejo en la capital.
De acuerdo con los datos del director de gestión ambiental de la Alcaldía capitalina, cerca de mil 300 toneladas de basura entran a diario al vertedero municipal La Chureca y otras 400 toneladas se quedan desperdigadas en los cauces, en los botaderos ilegales y en las calles de Managua.
Hasta ahora, existen unos 600 botaderos ilegales, aunque 300 son los que representan mayores riesgos por su gran tamaño y ubicación.
EL NEGOCIO DE LAS CHATARRERAS
En Managua existen unas 160 chatarreras, de las cuales sólo 5 están legalizadas por la Alcaldía capitalina y entidades como el Ministerio de Salud (Minsa) y el Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (Marena).
A pesar del incumplimiento en la legalización, ya existen doce chatarreras que son exportadoras mayoritarias de material para el reciclaje y venden sus productos a países como Colombia y China.
RECEPTORAS ILEGALES
El auge de estas acopiadoras, que funcionan en su mayoría dentro del casco urbano y a cielo abierto, se debe en parte a que “las chatarreras están funcionando como centro de acopio de bienes públicos robados”, aseguró el segundo jefe de la Policía en Managua.
“Todos los bienes públicos, como las tapas de manjoles, de medidores, señalizaciones de tránsito, cableado eléctrico o telefónico, han ido a parar a las chatarreras. Incluso, ya tenemos a dos procesados por posesión o compra de objetos robados”, agregó el jefe policial, en referencia a dos detenidos que operaban como compradores de tapas de manjoles en el Distrito Dos y Cinco.
De acuerdo con los datos municipales, sólo en enero se reportó el robo de más de 600 tapas de manjoles en las calles de la capital.
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