Por Gisella Canales Ewest, Elizabeth Romero y Lucía Navas
Representantes de sindicatos de trabajadores rechazaron ayer que el año pasado se hayan creado 290 mil empleos, como lo divulgara el Gobierno.
Según difundió, debido al crecimiento económico del 4.5 por ciento que supuestamente se registró el año pasado, el número de ocupados pasó de 2.41 millones de personas en 2009 a 2.70 millones en 2010, lo cual significaría que el año pasado se empleó a unas 290 mil personas nuevas.
Nilo Salazar, del Congreso Permanente de Trabajadores (CPT), dijo que basta visitar cada mañana las empresas de la construcción para darse cuenta que hay cientos de personas buscando una oportunidad de trabajo.
“Los numeritos y el papel pueden decir muchas cosas, el problema es que en la práctica los trabajadores andan buscando empleo… Lo que nosotros sentimos es que hay un desempleo grande y que la gente anda buscando su empleo de arriba para abajo”, afirmó.
El secretario de la Federación Democrática de Trabajadores del Servicio Público, Álvaro Leiva Sánchez, cuestionó ayer las cifras del Gobierno y más bien recordó que más de 21 mil empleados públicos fueron despedidos en las diferentes instituciones estatales en la Administración de Daniel Ortega.
En esto concuerda la Confederación de Unificación Sindical (CUS), la cual reporta que se ha reducido la cantidad de sus afiliados en el Estado.
Mario Zelaya, presidente de la Cámara, dijo que el llamado lo están haciendo a los nicaragüenses que laboran en el extranjero, como Panamá, para que retornen, pues habrá una fuerte demanda en proyectos hidroeléctricos, turísticos y de urbanizaciones.
Estima que serían unos 1,200 entre carpinteros, albañiles, electricistas, fontaneros y operadores de equipos de construcción los que se necesitarán.
Por su parte, José Adán Aguerri, presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), señaló que “al ser una realidad” la atracción de proyectos de inversión privada se demandan trabajadores.
Lo que buscan, dijo, es “que no tengamos que depender de mano de obra extranjera”, sino que sean nicaragüenses quienes sean los beneficiados con estas oportunidades de empleos.
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“Parece que el Presidente está viviendo en Marte y no en Nicaragua”, dijo por su parte Leiva Sánchez. “Es lamentable escuchar en su discurso que el desempleo ha venido disminuyendo en el país y no toma en consideración la realidad que enfrentamos la clase trabajadora y los nicaragüenses en general”, agregó el defensor de los derechos de los trabajadores públicos.
Además criticó que actualmente en el país no se formulan ni se implementan políticas de empleo, por lo que considera que esta situación no se superará a corto plazo. A su juicio, Ortega sostiene un discurso “populista” al asegurar que los programas del Alba son de carácter social y han traído beneficio a los nicaragüenses, cuando en realidad a los que únicamente benefician a través de las empresas de ese programa es a los simpatizantes del partido de gobierno.
Por su parte, el secretario general de la Confederación de Unificación Sindical (CUS), José Espinoza Navas, reconoció que en algunos sectores como zona franca sí ha habido fuerte creación de empleos, pero hay otros sectores que continúan deprimidos.
Según datos oficiales, hasta noviembre del año pasado en ese sector se habían creado 10 mil 110 puestos de trabajo, respecto a diciembre del 2009. Sin embargo, en sectores como el industrial, dijo, el empleo “se ha mantenido congelado”.
“Habría que ver los mecanismos que usaron y las instituciones que midieron esa cantidad de gente trabajando, porque la gente se sigue yendo al extranjero, sigue emigrando”.
PRIVADOS EXCÉPTICOS
En el sector privado también se considera poco realista que se asuma que los niveles de desempleo están dejando de ser un problema para los nicaragüenses y sostienen que, aún cuando hay mayores esfuerzos de parte de las empresas por invertir permitiendo que se generen más trabajos, la mejora tampoco es como la cuenta el Gobierno.
Mario Zelaya, presidente de la Cámara Nicaragüense de la Construcción, asegura que “el desempleo no se ha resuelto aún”, porque ello requiere que el crecimiento económico en Nicaragua sea superior al 4 por ciento anual.
Aunque asegura que la situación en ese sector ha mejorado, al recuperarse cinco mil empleos que se perdieron durante los años de la crisis, y la expectativa es crear en 2011 unos 8 mil empleos directos nuevos y unos 30 mil empleos indirectos. Esto lo permitirá la inversión de 600 millones de dólares a ejecutarse en grandes proyectos, principalmente turísticos e hidroeléctricos.
Explicó que una manera de medir el problema del desempleo en el país, es que en los sectores de la construcción y el campo —que son donde más demanda de trabajadores hay— la mayor parte de lo que se contrata es mano de obra no calificada. “Todos los nicaragüenses, dice, sabemos que el problema del desempleo existe en todos los países del mundo, no creo que las estadísticas te digan que no hay desempleo, si fuera así yo pongo un anuncio en el periódico y nadie llegaría”, afirmó.
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