Tegucigalpa/ACAN-EFE
El presidente de Honduras, Porfirio Lobo, fue abucheado hoy por seguidores del ex gobernante Manuel Zelaya cuando asistía al velatorio del dirigente sindical Israel Salinas, muerto ayer en un accidente aéreo cerca de Tegucigalpa, en el que también fallecieron otras trece personas.
«Fuera», «golpista» y «asesino», le gritaron a Lobo, entre otras cosas, un reducido grupo de seguidores de Zelaya cuando Lobo llegó hasta la sede del Sindicato de la Municipalidad de San Pedro Sula, norte, donde está siendo velado Salinas, según informaron medios locales de prensa.
La intervención de la Policía y elementos del Ejército evitó que los manifestantes agredieran a Lobo, quien sin alterarse abandonó el sitio donde sindicalistas de San Pedro Sula le rinden homenaje a Salinas, de quien era amigo.
Los restos de Salinas fueron llevados hoy a San Pedro Sula, donde residía, tras un homenaje póstumo que anoche le rindieron el movimiento obrero y el Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP), que exige el regreso al país de Zelaya, quien desde el 27 de enero de 2010 reside en República Dominicana.
El comisionado de la Policía en San Pedro Sula, Héctor Iván Mejía, calificó de «bochornosa» la actitud del pequeño grupo de seguidores de Zelaya que protestaron contra la presencia de Lobo en el velatorio de Salinas, quien era secretario general de la Confederación Unitaria de Trabajadores de Honduras (CUTH).
Se trata de «una situación sumamente bochornosa», subrayó Mejía, quien dijo que Lobo llegó al velatorio de Salinas «en un acto de mera cortesía» para «dar el pésame ante los familiares» del reconocido dirigente sindical.
Mejía calificó como «un grupito de vagos» a los manifestantes, de quienes dijo que no entiende «quién los está financiando y qué es lo que están haciendo».
Agregó que los seguidores de Zelaya empezaron «a alterar el orden público» y a «incomodar» a los empleados de la Municipalidad de San Pedro Sula -donde también trabajó Salinas- y a otras personas «que de buena fe» habían llegado «a acompañar los restos mortales del señor Salinas».
«Ellos deben de entender que este no es un potrero, aquí hay una ley que rige a todos los ciudadanos y ellos no están exentos de este tipo de situaciones, nosotros podemos ser tolerantes en cierta forma, pero no vamos a permitir que creen el caos y el desorden», enfatizó Mejía.
Lobo asumió el poder el 27 de enero de 2010, cuando debió concluir el mandato de Zelaya, derrocado el 28 de junio de 2009 cuando promovía una consulta popular para reformar la Constitución, pese a que tenía impedimentos legales.
Los restos de Salinas serán inhumados mañana en San Pedro Sula.