WASHINGTON/AP
El presidente Barack Obama dio a conocer ayer su programa de 3,73 billones de dólares en partidas presupuestarias para el nuevo año fiscal, que con seguridad será refutado por los legisladores republicanos que lo consideran corto en reducciones de la deuda y largo en nuevos gastos.
En una escuela secundaria de Baltimore, en Maryland, el mandatario dijo que su propuesta presupuestaria le permitirá cumplir su promesa de reducir el déficit nacional en un 50% al finalizar su primer mandato, del que le quedan dos años.
Obama dijo que su plan de gastos federales para el año fiscal que comienza el primero de octubre reducirá esos gastos —en proporción al Producto Interno Bruto— a su menor nivel desde el gobierno de Dwight D. Eisenhower en la década de 1950.
La deuda soberana total de Estados Unidos asciende ahora a 14,1 billones de dólares.
El máximo dirigente republicano en cuestiones presupuestarias, el representante Paul Ryan, dijo que Obama no ha encarado el mayor problema que tiene hoy Estados Unidos, que es la enormidad de su deuda. “Lo está empeorando, no mejorando”.
Los detractores del presidente han puesto en tela de juicio los pronósticos de ingresos formulados por Obama, que dependen de medidas como la eliminación de centenares de miles de millones de dólares en exenciones fiscales de la industria del petróleo, pese a que esa idea fue torpedeada cuando los demócratas controlaban ambas cámaras del Congreso y tiene ahora incluso menores posibilidades de prosperar.
La Casa Blanca calcula que el déficit del presente año fiscal, que expira el 30 de septiembre, aumentará a 1,65 billones —un récord— en parte producto de la reducción impositiva acordada con los republicanos en diciembre.
Funcionarios gubernamentales que hablaron a condición de guardar el anonimato antes de que fuera anunciado oficialmente el plan federal de gastos dijeron que Obama obtendrá dos tercios de su pronosticada reducción del déficit, 1,1 billones de dólares, mediante la reducción de gastos, entre ellos la congelación por cinco años de muchos programas nacionales.
El otro tercio de ese ahorro prometido se logrará mediante el aumento de los impuestos.
El plan de presupuesto aumentó levemente los fondos para la asistencia global al desarrollo y a los Cuerpos de Paz, pero también prevé reducciones para el financiamiento al desarrollo en África y América Latina. El proyecto busca eliminar además la asistencia militar directa a cinco países y los programas de entrenamiento militar para nueve países, enfocando ese dinero a naciones de importancia estratégica, dijo el Departamento de Estado, sin identificarlas.
Ver en la versión impresa las páginas: 11 A