
La renuncia del Presidente de Egipto, Hosni Mubarak, tras estar aferrado al poder durante 30 años, deja una lección a los pueblos que luchan contra dictaduras, advirtieron ayer dos políticos nicaragüenses.
Fabio Gadea Mantilla, candidato presidencial de la alianza Unidad Nicaragüense por la Esperanza (UNE), comentó que la caída de Mubarak es un mensaje para aquellos presidentes que pretenden mantenerse a la fuerza en el poder.
La lección que nos dejan los ciudadanos de Egipto es que cuando se cierran las puertas del civilismo, cuando se cierran las puertas a los partidos políticos y se tiene a los ciudadanos subyugados, los pueblos estallan, dijo Gadea.
Agregó que eso mismo fue lo que ocurrió en 1979 en Nicaragua, cuando el pueblo derrocó a la dictadura de Anastasio Somoza.
Si en el futuro nuestro las cosas siguen a como están ahora, el pueblo va a tener que estallar, dijo el candidato de la UNE en referencia al presidente Daniel Ortega, quien pretende eternizarse en el poder violando la Constitución del país.
EL DICTADOR NO OYE NI VE
Gadea afirmó que el dictador no oye ni ve, porque el poder es una droga y lo mismo ocurre con el presidente Daniel Ortega.
El diputado Maximino Rodríguez añadió que los presidentes deben estar claros que cuando el pueblo se cansa de ellos, es mejor que se retiren, en vez de estar provocando odio, destrucción y sangre.
En este momento los egipcios son un ejemplo, al demostrar que nada puede estar por encima de la voluntad popular. También es un mensaje muy claro para todos los políticos que se quieren mantener en el poder al margen de la Constitución. Ésos deben poner su barba en remojo, dijo el legislador.
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