Redacción EE.UU./EFE
Chuck Tanner, quien llevó a los Piratas de Pittsburgh a la Serie Mundial en 1979, falleció a los 82 años de edad en su casa de New Castle (Pennsylvania), después de enfrentar una prolongada enfermedad.
Tanner inició una remontada de una desventaja de 1-3 en el Clásico de Otoño de 1979 contra los Orioles de Baltimore, después de que por la mañana del quinto juego de la serie se enteró que su madre acababa de fallecer.
Bruce, hijo de Tanner, quien murió ayer, indicó a través de un comunicado que «dentro de la familia, y la familia del béisbol, siempre lo recordaremos por su optimismo y gran pasión por el juego de la pelota».
Tanner ya había entrado al libro de las marcas de las Grandes Ligas en 1955, cuando tuvo un debut explosivo con los Cerveceros de Milwaukee, pegando jonrón en el primer lanzamiento que le hicieron dentro de Las Mayores.
Como piloto dirigió a los Medias Blancas de Chicago, a los Atléticos de Oakland, a los Piratas, y a los Bravos de Atlanta, para sumar registro de 1.352-1.381 de 1970 a 1988. Tanner ganó un título de División y terminó segundo en cinco ocasiones.
Después de haberse retirado como piloto, Tanner continuó en el club de los Piratas, y más recientemente se desempeñaba como asesor del gerente general Neal Huntington.
El comisionado de las Grandes Ligas, Bud Selig, calificó a Tanner como «un aportador de toda la vida al béisbol».
«Tanner pasó su vida sirviendo al béisbol en diferentes formas», dijo Selig a través de un comunicado, y agregó que «me sentí muy contento cuando recientemente regresó a los Piratas, un club al que estará ligado para siempre».