Los relevistas son gente muy especial. Deben estar listos todos los días, su temple no puede ser alterado por ninguna circunstancia y, al igual que los zapadores, sólo pueden equivocarse una vez. Aun con esas exigencias, hemos visto buenos “cerradores” en la historia pinolera.
- Entre los relevista del año pasado el de mejor frecuencia ponchadora fue Wilfredo Amador, de Matagalpa, quien junto a su marca de 0-2 y 2.32 tuvo 7 salvados, con 40 ponches en 31 entradas. Eso es un promedio de 11.61 ponches por juego de nueve innings.
Vamos a ver quién se convierte en el mejor “apagafuegos” durante el próximo torneo, en el que, con un calendario extenso (84 partidos en dos vueltas), quizá se disponga de la oportunidad de ver al primer relevista de 20 rescates en nuestra Primera División.
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Desde Ángel Dávila, quien sacó un out de oro en el Mundial de 1972, pasando por Antonio Herradora, hasta llegar a Julio Espinoza y luego Donald Calderón, sólo por mencionar unos pocos, hemos visto lanzadores que parecen atraídos por la presión que ahoga a los demás.
¿Quién podría ser el mejor taponero en el próximo torneo de beisbol? Boanerges Espinoza es el primer nombre que salta a la vista. Hombre valiente, de variados recursos y serenidad imperturbable, Espinoza ha sido constante y tiene la marca de 17 salvados en un torneo.
Su problema en los últimos años es que usualmente se le utiliza de abridor y sólo en casos extremos sale desde el bullpen. Aun así, el año pasado cerró con 5-4 y 1.88, más 10 juegos salvados desde la colina del Chinandega, que seguro volverá a utilizar como iniciador.
Otro chinandegano, Oswaldo Mairena, fue el líder en rescate en la campaña pasada, con 15, desde la colina de Chontales. El zurdo acumuló 6-2 y 3.45, con 43 ponches en 57 innings. Ahora, a sus 36 años, Mairena va con Jinotega y vamos a ver cómo le va con este equipo.
Jacinto Carrero estuvo muy cerca de Mairena el año pasado. Jugando con León, tuvo 4-4 y 3.78, más 14 rescates. Luego pasó a los Toros y cambió su rol. En Chontales no salvó un solo partido y tampoco se adaptó al rol de preparador en el bullpen de los chontaleños.
De acuerdo a las cifras, el mejor relevista el año pasado pudo haber sido Juan Carlos López, del Rivas. Este muchacho, en ruta hacia los 30 años y nacido en Pantasma, Jinotega (según los datos de la liga), acumuló 13 salvados, con 0.90 en efectividad y un whip de 1.04.
López no es lanzador de poder, como se aprecia en el hecho de ponchar a un bateador cada dos entradas (25K en 50IL), pero mezcla bien, tiene buen control y permite pocos hits. De ahí que su whip sea tan bajo. (whip son las bases, más los hits, entre innings lanzados).
Estelí tuvo a Justo Pérez el año pasado con 12 salvados, más 2.13 en efectividad y con 65 ponches en 67.2 entradas, un detalle muy llamativo, pero su control es aún una asignatura pendiente. Dio 22 bases y eso significa que mucha gente le circula en las almohadillas.
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