En circunstancias normales, Ricardo Mayorga ya no debería estar peleando. Hablo de haber llevado una vida ordenada, con una buena asesoría para negociar sus contratos, y mejor aún, una buena administración de los ingresos obtenidos.
Pero por desgracia, ninguna de esas cosas ha sucedido, y en ruta hacia sus 38 años, el nica tiene que estar aún sobre el ring, en un esfuerzo por quitarse de encima compromisos que todavía lo tienen atenazado y la búsqueda natural de asegurar algo —si aún se puede— para el futuro ya lejos de los entarimados.
Su próxima cita es el 12 de marzo en Las Vegas frente al boricua Miguel Cotto, actual monarca superwelter de la AMB. Y ha dicho, que si vence a Cotto, irá luego ante Manny Pacquiao, en busca de una buena bolsa, para luego colgar los guantes y dedicarse a otras ocupaciones, aunque no precisó cuáles.
Cotto es favorito ante Mayorga, pero si Ricardo se entrena de verdad y llega con la decisión de siempre —no con la actitud temeraria de poner la cara— tiene chance no sólo de ofrecer una buena presentación, sino hasta de superar a Cotto, un boxeador frontal y quien al igual que el nica ha sido castigado severamente.
No he dicho que Cotto sea fácil. Al contrario, es un peleador con más recursos que el nica y con una vida menos complicada. Ah, pero si Mayorga vence a Cotto, entonces se abrirían muchas puertas. Y una de ellas perfectamente puede llevarlo a pelear con Pacquiao, el filipino que está convertido en una máquina productora de reales.
Un revés, en cambio, devaluaría drásticamente el valor que aún le queda a las acciones de Mayorga, quien poco pudo hacer por levantar el voltaje, tras su discreta presentación ante Michael Walker un peleador malo, pero escogido con precisión para evitar sobresaltos en el relanzamiento del controversial pugilista pinolero.
Cotto puede ser un pasaporte en las manos de Ricardo, que bien podría llevarlo a una pelea ante Pacquiao y por ende, a solventar sus complicaciones económicas, o lo saca del carril y lo deja convertido en un peleador de ésos que buscan para utilizar su nombre y agrandarle el récord a los prospectos. Todo va a depender de Mayorga y la seriedad con que vea a Cotto, pero sobre todo, con la seriedad con que vea su futuro, si es que aún tiene uno en el boxeo.
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