A diario entre cinco y siete personas son atendidas en los distintos centros de salud de la capital por mordidas de perros.
Aunque los ataques aún no alcanzan cifras que ameriten declarar una alerta, preocupa que en la mayoría de los casos casi siempre están involucrados niños y ancianos.
Denis Reyes, responsable del Programa de Rabia del centro de salud Francisco Buitrago, al sureste de la capital, explicó que la mayoría de los ataques que tienen registrados pudieron haber sido evitados si las personas, sobre todo los que tienen perros pitbull, rottweiler y doberman, fueran más precabidos.
El funcionario agregó que éstas son las razas de perros que más muerden a la gente.
“Hay un 10 por ciento de probabilidad que te muerda el perro callejero. Pero el que más muerde es el perro casero, el de raza, como aparece en los registros. Ahorita tenemos que en el 80 por ciento de los casos casi siempre están involucrados el pitbull y rottweiler. Y sucedieron porque no tuvieron cuidado cuando sacaban el vehículo del garaje o porque lo sacaron a pasear sin las medidas de seguridad”, indicó Reyes.
Según los registros del Francisco Buitrago, la mayoría de las mordeduras se registra los fines de semana.
Las atenciones llegan a sobrepasar los 12 casos.
“Supongo que como son los días en los que se acostumbra a tomar licor, muchos se duermen en la calle o se recuestan en los portones y es ahí donde son mordidos. Pero también hemos visto que con los niños se confían y se descuidan y después salen con lesiones cuando se ponen a jugar con el perro”, afirmó Reyes.
COSTOSO TRATAMIENTO
Agregó que cada persona que es atacada por un perro, ya sea casero o callejero, le sale caro al Estado porque el tratamiento que se le suministra al paciente cuesta alrededor de 100 dólares.
Es decir, sólo en el centro de salud Francisco Buitrago se gastan más de 1,500 dólares mensuales en vacuna antirrábica humana. A esa cifra hay que sumar lo que se destina para la compra de vacunas antirrábicas para los 24 mil perros que deben ser vacunados por el personal de dicho centro en 44 barrios de la zona norte de la capital.
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No obstante, este año sólo pudieron vacunar a 18 mil debido al estado de emergencia que desató el último invierno, que obligó al personal de Salud a suspender la jornada de vacunación que realizaban para atender a los damnificados que fueron llevados a los albergues temporales.
FUNCIONARIOS CON BOZAL
La problemática de las mordeduras de perros es similar en otros centros de salud, como el Edgar Lang, Altagracia, Pedro Altamirano y Silvia Ferrufino, donde consultó LA PRENSA y donde ningún funcionario brindó información.
Pese al silencio institucional, se supo que las mordeduras de perros constituyen un problema para la población en muchos barrios de la capital.
PERROS HÍBRIDOS
Por su parte el doctor Jorge Díaz, del Hospital Animal, explicó que cuando un perro ataca a una persona no es porque tenga rabia, sino porque está defendiendo su territorio y su alimento.
Díaz confió que existe una tendencia de la población en hacer cruces en razas que no son compatibles.
“Cuando tenemos perros de diferentes razas, no se sabe cómo saldrá la conducta. Y resulta que después muerde a la tía, al abuelo y al niño. En conclusión, hay que evitar cruces raros como el de pitbull con pastor alemán, pitbull con rottweiler, ésas son locuritas, no se selecciona nada, lo que te puede salir es una variedad de comportamientos”, explicó Díaz.
Aunque no precisó la cantidad de casos, el doctor Díaz señaló que al Hospital Animal también han llegado personas a chequear la salud de sus mascota tras morder a una persona.
CORTAN CABEZAS
Según Díaz, aunque el dueño del perro sabe que su mascota no tiene rabia, lo llevan para cumplir con la ordenanza del Ministerio de Salud (Minsa), la cual dice que si un perro tiene los síntomas de la rabia, debe ser sacrificado.
“A veces el dueño me pide el favor que le observe para saber si tiene rabia porque el Minsa va a llegar a matárselo. Hay casos en los que el agredido quiere ver muerto el animal que atacó a su hijo. Y el dueño sabe que no está enfermo, sino que fue un accidente”, expresó Díaz.
El año pasado el personal del centro de salud Francisco Buitrago sacrificó a tres perros, este año aún no sacrifica a ninguno.
ATACA A SU DUEÑA
En el centro de salud Pedro Altamirano, un perro de raza pastor alemán, de cuatro años y medio, está bajo observación. En las últimas semanas el pastor mordió a dos personas. Una de ellas un niño de cuatro años, que fue atendido en un hospital privado. Su segunda víctima fue su dueña, María Castillo, de 64 años, a quien atacó cuando ésta se disponía alimentarlo.
Si en lo que resta de la semana el perro se comporta agresivo, con babeo abundante y dolor en sus patas traseras, será sacrificado.
Hasta hace algunos años, el Minsa le cortaba la cabeza a todos los perros que mordían a una persona para saber si tenía rabia. Ahora esperan siete días par observar su comportamiento.
POBLACIÓN ACUDE A VACUNARLOS
LA PRENSA constató en un recorrido que realizó en cinco centros de salud de la capital, que la población está acudiendo voluntariamente a vacunar a los perros.
Y aunque los centros no han anunciado cuándo realizarán la próxima jornada de vacunación contra la rabia, se supo que el personal de Higiene y Zoonosis de los centros visitados hacen trabajos de campo para identificar las zonas donde hay más caninos, para vacunarlos.

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