CORRESPONSAL/NUEVA SEGOVIA
La Policía en Ocotal ha realizado varios allanamientos a las viviendas de personas sospechosas de robar el sagrario que guarda las hostias , que fue sustraído de la iglesia parroquial Nuestra Señora de la Asunción.
El pasado 5 de febrero entre las 6:00 y 6:30 p.m. se presume que un sujeto desconocido se quedó dentro del templo simulando oraciones después de la misa acostumbrada, pero al quedarse solo aprovechó para llevarse el sagrario que estaba en el altar mayor.
Armando Peralta, Diácono de la parroquia, sostuvo que habían quedado en el lugar una mujer y tres hombres, pero sólo a uno de ellos que vestía camisa blanca le vieron cargando por las calles el objeto de bronce que recién habían pulido, pero nadie sospechó que se tratara del Santísimo.
“Lo vio brillante y cree que le va a sacar plata, vendiéndolo”, supuso el religioso.
FELIGRESES INDIGNADOS
Decenas de feligreses se aglomeraron durante la noche del mismo día en uno de los patios laterales del templo para orar por lo sucedido y realizaron una procesión de oraciones para que las personas que “ultrajaron el cuerpo de Cristo” se arrepientan y lo devuelvan a la Iglesia.
El alcalde Carlos Norori Jiménez se presentó al templo para expresar su solidaridad e indicó que con la sustracción de esa importante pieza religiosa se ha lastimado el sentimiento de los creyentes.
La Policía inició las pesquisas con la técnica canina. El perro siguió el rastro de un hombre al que testigos describieron como alto y vestido con camisa blanca, sin embargo, a las cuatro cuadras hacia el norte del templo perdió el olor, por la probabilidad que el ladrón haya abordado un vehículo para huir.
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