La jefa de la Dirección de Auxilio Judicial, la comisionada mayor Glenda Zavala, no se anda con rodeos tras la reciente detención de 25 vigilantes en la estatal Enacal, e insistió este domingo que no permitirán acciones que pongan en riesgo el abastecimiento de agua potable en Managua.
Fue Zavala quien vinculó a los vigilantes con el desabastecimiento que afecta a 44 barrios de la capital sin que hasta ahora —tampoco lo hace en esta entrevista— explique cuáles son las pruebas con las que cuenta.
Zavala negó vía telefónica que se estén dejando manipular por el partido de Gobierno como señalan los organismos derechos humanos que critican su pasividad frente a los grupos de choque pro gubernamentales.
“Nosotros fuimos claros. Nosotros actuamos por una denuncia que había en Enacal, cumplimos con los procedimientos establecidos. No nos prestamos a ningún tipo de juego. Siempre vamos a acudir al momento de una denuncia. Hicimos un informe policial, el Ministerio Público acusó y ya el juez tomó las medidas cautelares”, dijo.
SIN PRUEBAS
La jefa policial no pudo explicar cuáles fueron las pruebas que tuvieron para vincular a los trabajadores con el desabastecimiento.
“Le vuelvo a repetir que seguimos investigando. También le puedo afirmar nuevamente que en ningún momento vamos a permitir esos actos que vayan a poner en riesgo el abastecimiento del agua en Managua. No justifica ninguna situación meramente administrativa la acción de estos ciudadanos”, añadió Zavala.
El viernes pasado los trabajadores de Enacal fueron enviados de vacaciones y se espera que sean despedidos.
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