Abundante en poder y escaso en legitimidad, el presidente Daniel Ortega promete hablar poco en la campaña de este año. El ex mandatario Arnoldo Alemán tendrá el reto de “venderse” como el “principal opositor” del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), debido al pacto que tiene con el oficialismo desde 1999. Y entre ellos dos estará empujando Fabio Gadea Mantilla, a quien el reloj electoral de arena se lo come a pellizcos, por no tener una casilla para postularse.
“Desde el punto de vista estrictamente electoral, la única fortaleza visible es la de Ortega, fortaleza que se traduce en lo siguiente: Si las próximas elecciones no las gana por las buenas, las gana por las malas”, opinó el analista León Núñez al referirse a los tres candidatos y a la campaña de 2011.
Ortega será un candidato ilegal en las elecciones presidenciales de este año, porque la Constitución prohíbe la reelección continua y un tercer mandato. Gobernó la primera vez en la década de 1980 y la segunda a partir de enero del 2007.
Bajo las reglas de Ortega, tanto Gadea como Alemán lucharán por convencer al voto independiente de que representan a la “legítima” oposición, además tendrán que ofrecer un cambio en Nicaragua y evitar los ataques contra el mandatario sandinista, quien no responderá a ninguna crítica a lo largo de la campaña, que iniciará el 20 de agosto y concluirá el 2 de noviembre, explicó un especialista en temas de publicidad, quien prefirió reservar su nombre.
ALEMÁN Y su faltade CREDIBILIDAD
Sentado frente al espejo de 1996, el ex mandatario Arnoldo Alemán luce borroso en este 2011.
En un anuncio de televisión que dura un minuto y 28 segundos, Alemán posa serio, pide perdón y una nueva oportunidad a los votantes. También propone trabajar sin rencores, sin ánimos de venganza, y remata diciendo que “ya está bueno de palabras”.

Tras 12 años de pacto con el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), el ex mandatario liberal (1997-2002) mantiene la costumbre de golpear la mesa en sus conferencias de prensa y acusa de “dictador” al presidente Daniel Ortega, por transgredir la Constitución.
Pero las críticas de Alemán se disuelven en agua en las instituciones y poderes del Estado, donde los funcionarios de tendencia liberal, muchos de ellos amigos íntimos del ex mandatario, avalan las acciones del oficialismo, como el fraude en las elecciones municipales de 2008, o se declaran incapaces de evitar otras movidas, como la inconstitucional sentencia reeleccionista de 2009.
- Un analista en campañas electorales explicó, bajo la condición de no revelar su nombre, los principales aspectos que deberán explotar los tres candidatos presidenciales.
2.Los candidatos opositores malgastarían recursos y tiempo atacando al presidente Daniel Ortega, ya que el mandatario guardará silencio a las críticas.
3.Gadea y Alemán deberán enfocar su estrategia en capturar el voto de los indecisos, capaz de definir el resultado de una elección. Este año las encuestas reflejan que un segmento de los indecisos podría respaldar a Ortega.
4.Los candidatos presidenciales estarán forzados a enviar a los electores “mensajes a corto plazo”.
5.Entre sus propuestas, Gadea y Alemán deberían ofrecer “la vuelta a la gobernabilidad, a la institucionalidad, a la democracia del país”.
6.Ortega se enfocará en la continuidad de su proyecto gubernamental.
Nicaragua en elecciones
Día de la votación: 6 de noviembre de 2011.
¿Qué se elegirá? Presidente, Vicepresidente, 90 diputados y 20 representantes ante el Parlacen.
Padrón Electoral: Aproximadamente 4 millones de votantes.
Candidatos presidenciales: Arnoldo Alemán (PLC), Daniel Ortega (FSLN), Fabio Gadea (todavía no confirma casilla).
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“Para la inmensa mayoría de la población, Alemán no tiene credibilidad. Todos sabemos que lo que busca es, primero, salvar su pellejo y sus bienes y, segundo, conservar la cuota de poder que le dé Ortega. Yo creo que los liberales que siguen a Alemán es porque más que todo son fieles al PLC, son liberales que terminan creyendo en las mentiras de Alemán porque no tienen verdades en qué creer”, consideró el doctor León Núñez.
Este año Alemán ya tomó “prestadas” un par de estrategias que usó Ortega en su campaña electoral del año 2006: pedir con humildad una nueva oportunidad para gobernar, y además ha colocado a su esposa, María Fernanda Flores, en varios puestos clave de su equipo, entre ellos el de coordinadora de la comisión de asesores, aunque sin tejer el don de mando que logró en el FSLN la primara dama Rosario Murillo.
Un especialista en temas de imagen explicó que el punto fuerte de Alemán es el Partido Liberal Constitucionalista (PLC). En contraste, el principal adversario del ex mandatario es él mismo.
ORTEGA TRAS EL PODER ABSOLUTO
El reloj del presidente Daniel Ortega marca las 6 y 50 en muchas vallas publicitarias. Con la hora congelada y el rostro sonriente, el mandatario busca su inconstitucional reelección dominando cada hoja del árbol político nicaragüense, incluyendo a varios representantes de la “oposición”.
Pero Ortega no olvida la lección de 1990, cuando su poder absoluto no pudo meter los ojos en las urnas de votación, donde la mayoría de las equis se dibujaron bajo el rostro de Violeta Barrios de Chamorro. Ahora dice que no habrá observadores electorales, sino “acompañantes”, de acuerdo con una disposición de los magistrados de facto.
Ortega es acusado de violentar en más de un centenar de ocasiones la Constitución, pero el analista Núñez no cree que eso afecte su postulación presidencial en un país tan pobre como Nicaragua.
CLASE EMPRESARIAL… MUY BIEN, GRACIAS
“A la clase empresarial le importan un comino las violaciones constitucionales, siempre que no le afecten sus intereses. El pueblo, en su escala de preocupaciones no están en primer lugar las violaciones constitucionales de Ortega, porque su preocupación máxima es tener qué comer. Es a la mayor parte de los miembros de la clase media a la que le preocupan las violaciones constitucionales, pero la clase media es una clase débil, que cada día va más escuálida, y por tanto, sin importante incidencia política”, dijo Núñez.
Un documento de precampaña electoral del FSLN da a entender que Ortega prometerá en 2011 seguir “cambiando Nicaragua”.
Una encuesta de M&R Consultores indica que un 46 por ciento de la población percibe que su situación económica se ha mantenido igual bajo el gobierno del FSLN.
El mandatario sandinista, detalla el documento del FSLN, demostrará que ha llevado energía eléctrica y nuevas calles a los diferentes puntos del país, y que sus opositores son “caóticos y doblemente incapaces”, por no tener una oferta de nación ni lograr unificarse.
Además, Ortega y el FSLN guardarán silencio ante las críticas de los obispos, reconociendo que el pueblo nicaragüense es muy religioso.
De acuerdo con un experto en publicidad, el programa de continuidad de Ortega será su principal herramienta, pues económicamente el país ha seguido caminando.
Viejos aliados de Ortega, convertidos en sus nuevos adversarios, lo acusan de haber frenado el desarrollo de la institucionalidad en Nicaragua y de repetir viejas tácticas de la dinastía somocista.
Según el FSLN, la candidatura presidencial de Ortega y el cuestionado proceso electoral, ya han sido “legitimados” por la población.
Con esa “legitimidad”, el oficialismo apuesta a defender tanto la nueva candidatura de Ortega, que viola una prohibición constitucional a la reelección sucesiva, como los magistrados que organizan los comicios, quienes actúan de facto, pues ya cumplieron en sus cargos los cinco años para los cuales habían sido electos.
Núñez y el analista en temas de imagen coincidieron en que el retroceso institucional que sufre Nicaragua no será un eficiente arma electoral en contra de Ortega, quien, como su reloj, que tiene una hora eterna en la publicidad, aspira a congelarse en el poder.
GADEA FRENTE A PERVERSIDADES DE ORTEGA Y ALEMÁN
Lo de Fabio Gadea es un laberinto. El político promete una revolución de la honestidad en Nicaragua, pero antes debe asegurarse de que quienes lo rodean no son infiltrados del FSLN o el PLC, como le ocurrió a Eduardo Montealegre en 2006.
Gadea, popular en Nicaragua por sus cuentos de Pancho Madrigal, tiene como su principal activo un historial limpio de corrupción, pero su gran debilidad es la falta de un partido político fuerte y opositor de verdad.
El capítulo en que participa Gadea en este año electoral es peculiar. Está forzado a actuar en varias escenas al mismo tiempo: pretende postularse como candidato presidencial, pero ya no está claro si en la casilla de Alianza Liberal Nicaragüense (ALN), que en los últimos tres años ha sido utilizada por el FSLN para impulsar o frenar trascendentales proyectos de ley; debe adversar a su consuegro Arnoldo Alemán, quien grabó secretamente una conversación privada y luego —en son de burla— la hizo pública; las autoridades electorales de facto han dicho que impedirán la presencia de observadores locales e internacionales; y los medios oficialistas venden una imagen muy negativa de Gadea, reflejando que Ortega prefiere oxigenar a Alemán.
Gadea ha manifestado tener fe en Dios y en los votantes, de quienes dice sabrán diferenciar entre un opositor real y otro ficticio, pero su punto débil es que no tiene un partido político que lo respalde.
“Cuando supe la noticia de que la candidatura presidencial de don Fabio Gadea va a estar en la casilla nueve (ALN), lo primero que pensé fue que el Frente Sandinista había hecho una jugada, una movida maestra, contra don Fabio. Hay que tener en cuenta que en la mesa del ajedrez político electoral, Ortega cuenta con jugadores de la talla de Ramón Macías, Carlos García, Ramiro Silva, etcétera”, señaló el analista Núñez.
Por otro lado, la principal promesa de Gadea, la revolución de la honestidad, podría no responder a las principales necesidades de los votantes.
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