El actor español Javier Bardem. LA PRENSA/Archivo

Javier Bardem: va por el segundo Oscar

Mientras millones de actores fantasean con ganar un Oscar, Javier Bardem ya cumplió ese sueño, desde que se convirtió en el primer actor español que volvió a casa con semejante trofeo, gracias a la película No Country For Old Men . Hasta le consiguió parejita al Oscar, si tomamos en cuenta la misma estatuilla que después ganó Penélope Cruz, con la película Vicky Cristina Barcelona .

Fotos de La Prensa/Romar Media


Mientras millones de actores fantasean con ganar un Oscar, Javier Bardem ya cumplió ese sueño, desde que se convirtió en el primer actor español que volvió a casa con semejante trofeo, gracias a la película No Country For Old Men . Hasta le consiguió parejita al Oscar, si tomamos en cuenta la misma estatuilla que después ganó Penélope Cruz, con la película Vicky Cristina Barcelona .

Y mientras Penélope volvió a recibir una nueva nominación el año pasado, por la película Nine , ahora le toca el turno a Javier, con otra nominación como Mejor Actor para el próximo Oscar por la película Biutiful , que además está nominada como Mejor Película Extranjera.

Con la posibilidad de ganar un segundo Oscar, ¿podemos decir que es el actor español con más éxito y reconocimiento internacional?

Es una frase bastante larga, pero suena bien.

¿Ya pasó los 40 años?

Tengo 41.

¿Y cómo imagina el resto de su vida, al darse cuenta de todo lo que consiguió en el ámbito profesional y personal?

No sé por qué hago todo esto. Tendré que hablar del tema con mi terapeuta. Déjame llamarlo y te contesto. En realidad, si llegué hasta aquí es porque he tratado de trabajar lo suficientemente bien como para saber que también he hecho muy malas películas, interpretaciones horribles. Algunas pudieron ser buenas, pero lo cierto es que tuve muchísima gente genial en España que me brindó su confianza y es algo que no se puede buscar. Sucede o no sucede. Solo espero conseguir la misma confianza en el futuro, porque al final es lo que cuenta. No importa las veces que toques a la puerta, no es algo que se pueda buscar.

El año pasado bien pudo haber repetido la misma experiencia que tuvo Penélope Cruz, cuando ella también recibió otra nominación al Oscar, por la película Nine , donde Javier Bardem justamente había estado involucrado, en un principio… aunque nunca apareció en el cine.

¿Qué pasó realmente con la película Nine ? ¿Es verdad que abandonó el rodaje después de los ensayos?

No es cierto. Yo nunca he dejado el rodaje de la película Nine y quiero que lo escribas. Rob Marshall es un ángel, trabaja durísimo. ¡Jesús! Es uno de los hombres más dulces de la Tierra, uno de los profesionales más increíbles que he conocido. Lo cierto es que confió en mí y se suponía que íbamos a hacerlo, pero yo fui el que no pudo. Él lo entendió y respetó que después de la fama del Oscar yo estaba cansado y necesitaba volver a una película en español.

¿Y se dio el lujo de dejar atrás otra oportunidad para el Oscar con el rol de Guido Contini, que terminó interpretando Daniel Day Lewis en la película Nine ?

Después de No Country For Old Men , necesitaba volver a mis raíces, para explorar mi propio idioma. Y Rob Marshall lo sabía, lo respetó y me apoyó. Siempre se lo voy a agradecer. No tiene nada que ver con abandonos ni ningún adiós. Era más fácil así. Fue como dos personas que quieren ir al teatro y los dos quieren pasarla juntos, pero uno de ellos no puede, aunque lo quiera. Antes de saltar a algo como Nine , yo tenía que ir a otro lugar.

¿Se nota la gran diferencia entre las películas que se hacen por dinero o por razones artísticas que merecen un premio Oscar?

No sé cómo responderte. Yo nunca lo sé. Felicitaciones por la pregunta original. (Risas) solo bromeo. Pongámoslo así: Por lo general, las películas que me gustan son las que no me pagan nada. Aquellas que me vuelven loco, no me pagan lo que me gustaría que me paguen. Pero en verdad, no me importa. Nunca me importó porque sé que tengo trabajo, vivo bien. No tengo un estilo de vida lujoso, no lo necesito. Puedo comer, tengo un buen techo. Es mucho más de lo que puede pedir un hombre de cuarenta años que ha visto gente que pasa por circunstancias mucho peores. Y que me paguen por hacer lo que me gusta es suficiente. Quiero decir que quiero que me paguen, aunque algunas películas no pagan nada.

¿La primera nominación al Oscar con Before Night Falls es un buen ejemplo?

Sí, pero era lógico. Estaba haciendo una película donde el gran Julian Schnabel, mi gran amigo, me había dado toda su confianza, pero el resto se preguntaba quién era yo. Hay ciertas cosas que valen mucho más que el dinero. Y lo que él hizo ha sido increíblemente valioso.

En el 2010 lo vimos por partida doble, con la superproducción de Hollywood Eat Pray Love , con Julia Roberts, además del nuevo rol nominado al Oscar con un cine mucho más independiente de Biutiful . ¿Cuál llegó primero?

Seis meses después de Biutiful , mi representante me había dicho “hay una posibilidad de hacer algo en Bali con Julia Roberts”. Y enseguida dije “vamos”. El director me preguntó si me había gustado el guión y yo no sabía nada, solo quería saber cuándo empezaba el rodaje. Quería estar en un lugar donde pudiera estirar mis músculos y decir “ya, volví, estoy de vuelta”.

Sabiendo que Alejandro González Iñárritu había pensado específicamente en usted cuando escribió el guion de la película Biutiful … ¿fue mucho más difícil rechazarla?

No, realmente no, porque es un hombre inteligente y me dijo: “Escribí esto para ti, pero puedes rechazarlo si no te interesa”.

¿No se sintió para nada presionado?

No, de verdad, no. Me sentí gratificado, porque me gusta su trabajo y yo siempre le había pedido que hiciéramos algo. Y cuando lo hizo, quise leerlo, estaba ansioso y me sentí honrado, pero perfectamente pude haberle dicho que no podía hacer la película y también lo hubiera respetado.

Justamente, con el estreno de la película Biutiful en Estados Unidos, ya se hablaba de la gran posibilidad de que Javier Bardem volviera a ser nominado al Oscar. Y finalmente se cumplió gracias a la impecable representación de un excelente padre que hace lo imposible por criar a sus hijos, sin la ayuda de la madre, sabiendo que además le queda poco tiempo de vida. Y teniendo en cuenta que Javier Bardem también está estrenando el verdadero rol de padre, con el bebé de Penélope Cruz, la presión llega por partida doble.

¿Qué mensaje destaca la nominación al Oscar detrás de tantos sufrimientos en la película Biutiful con la agonía de su personaje, los abusos infantiles y el asesinato de inmigrantes ilegales?

Pienso que la película no es un drama, es una tragedia, como las tragedias griegas, donde las entidades divinas llegan a la obra de teatro para recordarle a los seres humanos lo débiles que son, tirándoles toda clase de desastre que puedan controlar. Aquí no hay dioses. Pero la muerte es la que aparece en el principio, diciendo: “Te voy a dar tres meses para que te des cuenta de quién eres”. Lo pone delante de un espejo. Todos los que ven esta película vuelven a su casa para abrazar a sus familiares y a sus hijos. Es algo bueno. Prefiero este estilo de cine que una película donde todos los cerebros explotan. Creo que ese mensaje es el equivocado y el nuestro es mucho mejor.

¿Es inevitable sufrir en primera persona como el personaje de la película? ¿Hasta qué punto diferencia la realidad con la ficción?

No hay forma de tratarlo. Lejos, ( Biutiful ) es el rol más difícil de mi vida. No sé si voy a poder hacer algo así otra vez. No es posible vivir sicológicamente, así, por cinco meses. Es mi trabajo, pero también es mi trabajo saber llegar y salir de ese nivel emocional. Si vuelvo veinte años atrás, a mis clases de actuación, es algo que discutimos bastante con mi maestro. Supongo que aprendí a llegar, pero todavía trato de descubrir cómo salirme en una forma saludable, porque es un proceso creativo. Esto no es como las matemáticas, dependen muchas cosas, depende el estado emocional del momento, la gente que nos rodea y el material con el que trabajamos. Todo eso, combinado, bien puede explotar y así fue conmigo, pero aquí estoy, saludable, hablando a la distancia. Y es bueno.

¿Qué fue lo primero que hizo cuando terminó el rodaje?

Comer, porque había pasado tres meses comiendo ensaladas. Te diría que me llevó tiempo darme cuenta de que me había independizado de la película, porque meses después mi organismo todavía le pertenecía más al personaje que a mí. Me llevó tiempo verlo desde afuera y decir: “Eso que siento físicamente ya no es mío. Es de él, Adiós”. 

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí