Por Sarah el Deeb
EL CAIRO/AP
El primer ministro egipcio Ahmed Shafiq dijo el sábado que la estabilidad está volviendo tras 12 días de protestas opositoras y se mostró confiado en que se pueda encontrar una salida a la crisis sin la destitución inmediata del presidente Hosni Mubarak.
Las declaraciones de Shafiq a la televisión estatal parecieron indicar que el gobierno considera que puede soportar las protestas hasta que se agoten y alcanzar un acuerdo con el movimiento opositor que no incluya la salida del presidente de 82 años, que lleva tres décadas en el poder.
Shafiq dijo que la manifestación de unas 100 mil personas del viernes no logró expulsar a Mubarak. «No hemos sido afectados y si Dios quiere no seremos afectados el viernes próximo», dijo. «Todo esto lleva a la estabilidad».
Los manifestantes han dicho que seguirán en la calle hasta que Mubarak deje el poder, pero el presidente se niega a renunciar e insiste en cumplir su mandato que termina en septiembre. Miles continúan en la plaza cairota Tahrir.
Shafiq se reunió la noche del viernes con algunos de los líderes de la masiva protesta, según dijeron éstos. El joven activista Abdel-Rahman Youssef afirmó que solamente abordaron la manera en que se podría preparar la salida de Mubarak y agregó que el movimiento opositor persistirá hasta lograr ese objetivo.
Además, un grupo de hombres de la elite egipcia, que se presentan como un «consejo de sabios», ha propuesto ideas para salir del estancamiento político. Una sugiere que Mubarak delegue sus facultades al vicepresidente Omar Suleiman y deje el poder aunque retenga su cargo. Amr el-Shobaki, uno de los hombres —que no tienen relación con los manifestantes_, dijo que su propuesta incluye disolver el parlamento monopolizado por el partido de gobierno y dar fin al estado de emergencia vigente desde hace tres décadas.
Youssef dijo que esa propuesta «podría ser una salida de la crisis. Pero el problema es el presidente. No entiende que se ha convertido en una carga para todos, sicológica, cívica y militarmente».
Israa Abdel-Fattah, miembro del grupo 6 de Abril, uno de los que impulsa las manifestaciones, dijo que la propuesta de los «sabios» tiene apoyo en la calle.
El sábado, los soldados que custodian la plaza intentaron retirar vehículos quemados que sirvieron de barricadas durante los combates callejeros entre oficialistas y opositores de los últimos días. Algunos manifestantes discutieron con ellos. También había rumores de que las fuerzas armadas se aprestaban a retirarse de Tahrir y algunas personas se acostaron delante de sus tanques para evitarlo. Los opositores consideran a los militares una especie de protección contra la policía y las bandas armadas de oficialistas que los han atacado.
Mubarak, por su parte, se reunió con su gabinete económico para al parecer dar una imagen de tranquilidad. La crisis que estalló el 25 de enero ha costado a Egipto unos 3.100 millones de dólares y la violencia ha puesto al borde del caos a un país una vez considerado un pilar de estabilidad.