WASHINGTON/ AFP/ EFE
El presidente estadounidense Barack Obama pidió ayer a Hosni Mubarak escuchar las manifestaciones que reclaman su dimisión inmediata en Egipto, en una insinuación de que debería dejar el poder más temprano que tarde. “Él tiene que escuchar lo que la gente está expresando y hacer un juicio sobre el camino a seguir de manera ordenada, significativa y seria”, dijo Obama en una declaración.
Ayer cientos de miles de personas se concentraron en una nueva jornada de protestas bautizada “Día de la Partida”, convocada para forzar la renuncia de Mubarak, que seguía haciendo oídos sordos a los reclamos dentro y fuera de su país.
En El Cairo una multitud se concentró en la céntrica plaza Tahrir. “No me asusta estar aquí con mi hijo”, explicó Inji, de 34 años, mientras esperaba turno con su hijo Abdalá, de 11 años, para entrar en la plaza. “Quiero enseñarle la democracia. Es hoy o nunca”.
Los militares establecieron controles escrupulosos alrededor de la plaza y dejaban pasar a la gente con cuentagotas. El ministro de Defensa, Mohamed Husein, acudió a la plaza para examinar la situación.
- El nuevo ministro tunecino de Exteriores, Ahmed Abderraouf Ouna, manifestó ayer que las protestas registradas en otros países árabes no han tenido como detonante las revueltas tunecinas que provocaron la salida del ex presidente Zine el Abidín Ben Alí, sino el deseo de libertad que también existía en ellas.
Ouna, que analizó en París la situación en su país, consideró que la práctica de la democracia en Túnez ha dejado de ser una promesa, y sostuvo que el nuevo Gobierno está centrado en la consecución de la transición.
Para Ouna, la práctica democrática, para la que dice no haber copiado ningún modelo ni haber seguido ningún consejo, se ha comenzado a manifestar en el país por la adopción de una serie de medidas que abren los antiguos candados sobre la libertad de prensa.
Por su parte, su homóloga francesa, Alliot-Marie, le reiteró el apoyo de Francia en el camino hacia la transición democrática, y subrayó que en el mismo es esencial la rapidez y la concreción de las medidas que vayan a adoptarse.
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OBAMA EVITA PEDIR SALIDA
Obama, que a comienzos de semana abogó por que comience “ahora” en Egipto una transición pacífica y ordenada en Egipto, evitó pedir de manera explícita la salida del líder egipcio, a quien describió como un “patriota orgulloso”.
“Creo que el presidente Mubarak se preocupa por su país. Él es orgulloso, pero también es un patriota”, expresó durante una conferencia de prensa con el primer ministro canadiense, Stephen Harper.
Asimismo, indicó que ya estaban en marcha “algunas discusiones” sobre los detalles de una transición política en Egipto, y estimó como inaceptable la violencia contra los manifestantes, los periodistas y los activistas de derechos humanos.

Obama se pronunció a raíz de unos informes anticipados por la prensa acerca de que Estados Unidos está trabajando en unos planes para apartar del poder a Mubarak, y dejar en manos de los egipcios el futuro político de su país.
El primer atisbo de lo que la diplomacia estadounidense está haciendo en esta crisis lo reveló el diario The New York Times en un artículo publicado la noche del jueves. El informe habla de un plan para obligar a Mubarak a renunciar y entregar el poder a un gobierno de transición, que estaría dirigido por el vicepresidente Omar Suleimán, ex jefe de los servicios de inteligencia. Pero el primer ministro, Ahmad Shafiq, descartó que se delegue el poder en Suleimán.
La Casa Blanca polemizó sobre algunos aspectos del informe, pero no lo negó categóricamente, y por su respuesta puede deducirse que Estados Unidos está estudiando distintas opciones para forzar a Mubarak a irse y así calmar la situación en El Cairo.
Desde Teherán el Gobierno iraní llamó a una revolución islámica en Egipto. La Casa Blanca condenó ayer esta exhortación, afirmando que no tiene derecho a hacer esa clase de comentarios, acusándolo de aplastar la revuelta de 2009 tras la reelección del presidente Mahmud Ahmadinejad, cuestionada por la oposición.
La ONU evalúa que desde el inicio de las protestas hubo unos 300 muertos y miles de heridos. Según un balance oficial del Ministerio de Salud, 5,000 personas resultaron heridas desde el pasado viernes.
Otras ciudades fueron teatro de protestas durante este “Día de la Partida”, que coincidió con la jornada de oración de los musulmanes. Decenas de miles de personas se concentraron en Alejandría (norte), la segunda ciudad del país, al grito de “¡Abajo Mubarak! ¡Abajo el régimen!”.
El Gobierno se comprometió a no desalojar por la fuerza a los manifestantes y calificó de “falsas” las afirmaciones de que las autoridades están detrás de los ataques a periodistas cometidos en los últimos días.
Un periodista egipcio, herido por un impacto de bala, falleció ayer tras permanecer cuatro días en coma.
En El Cairo el jefe de la Liga Árabe, y ex canciller, Amr Musa, que ya no disimula su intención de presentarse a las elecciones para suceder a Mubarak, se acercó a la plaza “como gesto de apaciguamiento”, indicó su oficina. El opositor y premio Nobel de la Paz Mohamed ElBaradei tampoco descartó presentarse a la sucesión de Mubarak.
Egipcios en Venezuela, Brasil y Nueva York también salieron a las calles para solicitar la renuncia de Mubarak.
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