Un nuevo alfabeto miskito fue presentado ayer en Managua por el profesor Sinforiano Ponce, originario de la Región Autónoma Atlántico Norte (RAAN) y estudioso del tema.
El trabajo de Ponce se puede dividir en dos partes: la actualización del alfabeto táwira-miskito y la fórmula para aprender más rápido a escribir y pronunciar el abecedario.
El nombre se lo debe al profesor Ponce Martínez, un miskito, que pasó 25 años investigando el alfabeto para dar precisión a su lengua y afinar su aprendizaje en el idioma castellano.
Ponce descubrió que el miskito tiene 13 vocales y no sólo las cinco con las que se escribe actualmente, gracias a un “préstamo” del abecedario en habla inglesa.
Si el Sistema Educativo Autonómico Regional (SEAR) de la Costa Caribe lo acepta, la lengua miskita dejaría de utilizar el alfabeto inglés, sin la eñe ni la elle, y pasaría a utilizar uno original, adecuado a sus necesidades.
“Es mi creación y constituye mi contribución para completar el alfabeto táwira-miskito, a fin de que sea igual a las demás lenguas del mundo, que tenga un alfabeto completo hablado y escrito, en el que no sobra ni falta ninguna letra”, expresó Ponce.
APORTE A LA CULTURA
El “método Sinforiano” fue aplaudido por el secretario permanente de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) en Nicaragua, Juan Bautista Arríen, quien calificó el trabajo científico de Ponce como “muy, muy importante”.
Es un nuevo alfabeto sobre el cual se va a montar todo el proceso del aprendizaje de la lengua miskita y por ende el conocimiento cultural”, comentó Arríen.
También es importante porque los miskitos han ido perdiendo sus raíces gracias a la globalización, pero este mismo fenómeno puede servir para dar a conocer la cultura local, en este caso por medio de un alfabeto propio, explicó Arríen.
Una tercera razón de importancia que Arríen destacó es que esto permitirá enfrentar mejor el fenómeno del cambio climático, porque las comunidades indígenas podrán transferir sus conocimientos de forma más amplia.
En una zona donde ir a la escuela aún es un sacrificio, el método de aprendizaje es clave para todo en la vida, según Arríen.
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