PUERTO PRÍNCIPE/AFP
El candidato oficialista de Haití, Jude Celestin, quedó fuera de la segunda vuelta presidencial por decisión del Consejo Electoral, que tras dos meses de crisis política invirtió los datos preliminares teñidos de fraude.
El Consejo Electoral Provisional (CEP) anunció la noche del miércoles que los haitianos deberán elegir mandatario el 20 de marzo entre la ex primera dama Mirlande Manigat y el popular cantante Michel Martelly, que festejó la decisión.
“Ésta es una victoria para el pueblo”, dijo Martelly, de 49 años. “La voz del pueblo fue escuchada”, agregó, agradeciendo a la comunidad internacional por la presión que ejerció para el retiro del candidato del presidente René Preval.
El partido en el poder, Inité, “acepta los resultados”, declaró el senador Joseph Lambert, coordinador nacional.
La Organización de Estados Americanos (OEA) pidió ayer que los resultados finales sean respetados y anunció que enviará un nuevo equipo de observadores para la segunda vuelta presidencial, como había solicitado el gobierno haitiano.
La decisión del CEP fue aplaudida por Estados Unidos y la ONU, que esperan que contribuya a estabilizar el clima político y permita incrementar la ayuda internacional en Haití.
“Es de una importancia capital para Haití tener un nuevo gobierno electo democráticamente, para trabajar en los temas urgentes de la reconstrucción y la lucha contra el cólera”, señaló el vocero de la ONU, Farhan Haq.
Estados Unidos había amenazado con revisar la ayuda a Haití si no eran aceptadas las recomendaciones de la OEA acerca de excluir a Celestin, y ayer su embajador en Puerto Príncipe, Kenneth Merten, celebró el desenlace.
Martelly se dijo dispuesto a formar alianzas para derrotar a Manigat, una intelectual de 70 años diplomada en la Sorbona que promete acabar con corrupción y reformar el sistema educativo. “Mis prioridades van a cambiar Haití. Ellas son la educación, la alimentación y el trabajo”, afirmó Martelly.
Los cascos azules de la misión de la ONU (Minustah) y de la policía nacional fueron desplegados en puntos estratégicos de la capital, aunque la situación era tranquila.
Los partidarios de Martelly, que según los resultados provisionales de la primera vuelta había quedado tercero, festejaban en los alrededores de la sede del CEP. “Martelly presidente”, gritaban partidarios del cantante conocido como “Sweet Micky”, tocando el claxon de sus coches.
“Manigat y Martelly a la segunda vuelta, y luego la paz”, gritaba Héctor, un joven haitiano que vive en un campo para damnificados del sismo de enero de 2010.
Haití estaba sumido en una grave crisis política desde la publicación, a comienzos de diciembre, de los resultados provisionales de la primera vuelta celebrada el 28 de noviembre. Los resultados desencadenaron actos violentos de simpatizantes de Martelly, que acusaban a Celestin de fraude.
El CEP siguió finalmente las recomendaciones de la OEA y dejó fuera de la segunda vuelta al delfín del presidente saliente René Preval, cuyo mandato expira este 7 de febrero, aunque anunció que continuará en el poder después de esa fecha para permitir la conclusión del proceso electoral.
Los resultados de la segunda vuelta electoral se conocerán el 16 de abril. El nuevo presidente heredará problemas desde la reconstrucción hasta la pobreza y la corrupción extendida.
La crisis electoral se agravó con el sorpresivo regreso el 16 de enero a Haití del ex dictador Jean-Claude Duvalier, tras 25 años de exilio, y también se espera el retorno del ex presidente Jean-Bertrand Aristide, exiliado en Sudáfrica tras ser derrocado por una insurrección armada en 2004.
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