Por Roberto Morales A. y Elízabeth Romero
Los conflictos administrativos internos se agudizan cada vez más en la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal), mientras el desabastecimiento de agua potable que tienen más de 40 barrios de Managua aún no es superado.
La presidencia ejecutiva de Enacal, que ahora es dirigida por el militar en retiro Evert Alemán Lara, permaneció ayer bajo tensión y extrema vigilancia.
Ayer varios dirigentes de organizaciones sindicales denunciaron la agresión que supuestamente ordenaron las autoridades de la empresa estatal, en contra de 24 trabajadores del área de seguridad interna.
ANTIMOTINES CAEN EN LA MADRUGADA
Los sindicalistas afirmaron que varios de los guardas fueron golpeados por agentes de la Policía Nacional en horas de la madrugada, sin razón alguna.
Gerardo Gallo, del sindicato Carlos Fonseca, explicó que la situación los tiene desconcertados, ya que la nueva administración de la empresa aguadora, que ahora dirige Alemán Lara, decidió de forma repentina y arbitraria reubicar a varios de los guardas de seguridad interna.
Estos trabajadores estaban asignados para vigilar el plantel Asososca y la orientación fue trasladarlos al área de la Gerencia Comercial, generando inconformidad entre ellos.
Gallo dijo que los guardas fueron sustituidos por agentes de la empresa de vigilancia Emprosa, que está adscrita a Enacal y que fue creada durante la administración de Ruth Selma Herrera (2007-abril 2010), quienes gozan de la confianza de las autoridades de la aguadora.
El sindicalista dijo que los trabajadores se opusieron a ser reubicados y por ello fueron sacados por los antimotines de la Policía Nacional, donde resultó herido al menos uno de ellos.
Gallo argumentó que la orden del traslado se orientó ayer en horas de la noche de forma sorpresiva y sin previo aviso a los trabajadores, violentando los procedimientos administrativos establecidos en el reglamento interno de la empresa y del convenio colectivo.
“Consideramos que el procedimiento fue incorrecto. Lo ideal era que se informara de forma adecuada el cambio que se pretendía dar en horas normales laborales, de tal manera que fuera de consenso y discutido entre los trabajadores y los sindicatos. Sin embargo, usaron la fuerza y los golpearon, arrestando a más de 20 trabajadores, de los cuales la mayoría están detenidos”, añadió.
Paulino Mayorga, de la Federación de Sindicatos de Trabajadores del Agua, señaló que existió una violación de los derechos laborales de los trabajadores y afirmó que exigirán una explicación a las autoridades de la empresa aguadora.
Róger Barrantes, asesor legal de los sindicatos de Enacal, reconoció que la empresa puede hacer modificaciones en los roles de seguridad de la empresa, pero que la forma en que se hizo no fue la correcta, porque violenta los derechos de los trabajadores.
La jefa de Auxilio Judicial (DAJ), comisionada mayor Glenda Zavala, aseguró ayer que la actuación de la Brigada Especial Antidisturbios fue debido a que las instalaciones de la empresa habían sido tomadas por empleados que portaban armas de fuego, “de una manera injustificada ilegal y temeraria, poniendo en riesgo el normal abastecimiento de agua potable a la población de nuestra capital”.
La jefa policial no dijo quién interpuso la denuncia, únicamente se refirió a que fueron “las autoridades de Enacal”.
POLICÍA REDACTA “ROSARIO DE DELITOS”A TRABAJADORES
Pero negó que la rapidez con que actuaron obedeciera a que quien dirige Enacal es un militar retirado. Aseguró que siempre que se da un hecho “siempre hemos actuado de manera inmediata”, independiente quien presente la denuncia.

La jefa policial indicó que como resultado de esa actuación fueron detenidas 25 personas, quienes fueron remitidas a la DAJ para realizar las investigaciones del caso.
Anunció que trabajan para determinar la participación de cada uno de los detenidos y luego pasar el informe al Ministerio Público. Los cargos que les imputarán serán por motín, entorpecimiento de servicios públicos, obstrucción de funciones, contemplados en el Código Penal.
AHORA FALTA DE AGUA ES CULPA DE EMPLEADOS
“Tenemos fuertes presunciones de que la suspensión del suministro de agua en algunos barrios de la capital obedece a actos deliberados o mal intencionados realizados por algunos empleados de Enacal, con el propósito de afectar el normal abastecimiento de agua por parte de la empresa”, sostuvo Zavala.
Aseguró la jefa policial que por la misión de Enacal de garantizar el suministro de agua potable a la población “se constituye en un objetivo estratégico de la nación”.
Por tanto, indicó Zavala, la Policía resguardará las instalaciones de Enacal durante el tiempo que sea necesario “y no permitirá acciones que afecten el derecho de las personas de recibir el normal suministro de agua potable”.
El jefe del Distrito Dos, comisionado mayor William Dávila, negó que haya habido disparos durante la intervención de los antimotines, o que haya resultado algún trabajador herido, como mencionaron algunos guardas que denunciaron la situación enfrentada en el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), que investiga el caso.
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