Por Anne Pérez Rivera
El desabastecimiento de agua potable sigue golpeando a los pobladores de los barrios de Managua, que no tienen más opción que levantarse en horas de la madrugada para recolectar el vital líquido.
«Pasamos ocho días sin agua y seguimos muy mal, pero ahora por lo menos el agua viene de las 12 (media noche) hasta las 4:00 (a.m.)», dijo Siria Chavarría, una humilde vendedora de tortillas en el barrio Naciones Unidas.
Chavarría asegura que «como no hay (agua), economizamos mucho el agua hasta cuando hacemos las tortillas».
Sin embargo, dentro del mismo barrio, no todas las más de 400 viviendas sufren el problema del desabastecimiento de la misma manera.
«Hoy el agua vino a las 2 de la madrugada y se fue antes de las 5 (de la mañana)», contó Heidi Arteaga, en cuya vivienda habitan 10 personas, siempre en el Naciones Unidas.
Pero el recibo de cobro no falta.
«Este es el que vinieron a dejar hace poco», muestra Arteaga, señalando que la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal) les cobra 60 córdobas como consumo mínimo al mes.
En Managua, el desabastecimiento de agua ha empeorado en las últimas semanas y podría agudizarse aun más con la entrada del verano.
Hasta ahora, Enacal asegura que está implementando medidas de mitigación, llevando agua en camiones cisternas y reparando algunas fallas en el sistema de agua. Sin embargo, hay más de 40 barrios afectados gravemente con la escasés del líquido.
SERIOS PROBLEMAS EN ENACAL
La empresa de agua también enfrenta serios problemas con la falta de liquidez financiera para ejecutar obras y con el cambio de mando en la gerencia, después de la destitución de María E. Acevedo y de la llegada de Ever Alemán como nuevo jefe de Enacal.
En la aguadora ni siquiera han faltado los disturbios, ya que el miércoles pasado un grupo de trabajadores de Enacal se enfrentó con la Policía Nacional en protesta por la aplicación de despidos masivos.