¿Cuál será el sistema más adecuado al diseñar los torneos de la Primera División en el beisbol nacional? Es difícil saberlo.
Estamos claros de las deficiencias estructurales que existen y que continúan impidiendo el desarrollo del beisbol local. Eso es parte, o debería ser parte de un proyecto a largo plazo que aún no se ha abordado seriamente.
Sin embargo, a partir del talento que existe, ¿cómo debería realizarse la distribución de los mejores jugadores? En Río San Juan están contentos porque tendrán a tres jugadores categoría “A”. En Rivas hay incomodidad porque les quitan tres “A”.
Y me parece bien que se busque el equilibrio, mientras se estimula a los clubes de primer ingreso al beisbol superior, otorgándoles una base de tres jugadores experimentados, mientras completan su equipo con los mejores talentos del departamento.
El problema es que a otros se les quita, gente que ellos han desarrollado, y se premia a conjuntos que por diversas razones no han atendido su beisbol. Carlos Estrella, Lenín Gazo y Víctor Duarte son hechos en Rivas, pero están en el bolsón que se abre hoy.
El jugador más importante de Jinotega el año pasado fue Orlando Suárez, quien por lesiones, bajo rendimiento y otras ocupaciones, había salido del panorama. Pero Jinotega confió en él, lo trajo de regreso al hit parade, pero ahora se lo puede llevar otro.
Repito, la búsqueda del equilibrio está bien. Las ligas con equipos desbalanceados han sido un desastre. Pero ojalá este sistema sea un asunto temporal para estimular a los nuevos equipos, los que más adelante, tienen que preocuparse por producir sus propios jugadores.
Al Rivas se le despoja de sus tres abridores más confiables de la campaña pasada. Los Leones se ven privados de su bateador de más poder en Esteban Ramírez, y Jinotega no tendrá a su “as” Suárez, al igual que otros equipos que ya seleccionaron a sus jugadores categoría “A”.
Pero bien, algo tendrá que hacerse para establecer un sistema más justo, y que además garantice un torneo con equipos de nivel similar. Lo grave sería que estos departamentos se atengan a que se les dará jugadores hechos, y no trabajen sus semilleros.
El actual sistema debe ser temporal, sin olvidar la necesidad de cambios serios.
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