En un momento en que los problemas sociales y económicos son el pan nuestro de cada día, algunos especialistas en psicoespiritualidad aseguran que están naciendo niños con habilidades especiales.
Éstos, según los creyentes, están llegando para ayudar a la transformación social, educativa, familiar y espiritual de todo el planeta, independientemente de las fronteras y de las clases sociales, a ellos se les llama niños índigos.
- Según Nancy Ann Tappe, autora del libro llamado Understanding Your Life Through Color (Entendiendo tu vida a través del color), hay cuatro tipos diferentes de índigos, cada uno con un propósito.
EL CONCEPTUAL: Están más interesados en proyectos que en personas. Ellos serán los ingenieros, arquitectos, diseñadores, astronautas, pilotos y militares del mañana.
EL ARTISTA: Es mucho más sensible y su cuerpo a menudo es más pequeño, aunque eso no es una regla general. Están más inclinados hacia el arte, son muy creativos y serán los profesores y artistas del mañana.
EL INTERDIMENSIONAL: Este tipo es mucho más grande que los demás índigos, desde el punto de vista de la estatura. Entre los 1 y 2 años ya no les podrá decir nada. Ellos dirán: “Yo ya lo sé” o “Yo puedo hacer eso” o “Déjame solo”. Son ellos quienes traerán nuevas filosofías y espiritualidad a este mundo.
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Algunas veces necesitan adultos emocionalmente estables y seguros a su alrededor, y se resiste a la autoridad si ésta no está democráticamente orientada .
Aprenden a un nivel exploratorio y se resisten a memorizar mecánicamente o a ser un simple oyente. Tampoco duran mucho tiempo sentado, a menos que esté absorto en un tema de su interés.
Ellos quieren que las cosas sucedan y con frecuencia fuerzan una situación a fin de obtener lo deseado. Estos niños índigos a menudo son diagnosticados con desórdenes de atención o alguna forma de hiperactividad.
FUENTE: ALENKA DAETZ
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Se les conoce de esa forma por el color de su aura, es decir el campo de fuerza o energía vital que envuelve a todo ser existente en nuestra naturaleza.
Desde los años cincuenta empezaron a llegar los primeros niños de este tipo, sin embargo en la década de los ochenta comenzaron a llegar cada vez más.
En 1988 nació Katrin Kuestermann, actualmente tiene 22 años y es índigo. Alenka Daetz, su madre, que a partir de su experiencia ha investigado ampliamente en el tema, ofrece talleres y charlas educativas para ayudar a otros padres de familia a entender a sus hijos.
Daetz asegura que los niños índigos son seres especiales que nos ayudarán a disminuir el distanciamiento entre pensar y actuar.
“Hoy en nuestra sociedad todos saben lo que está bien o mal. Sin embargo, frecuentemente actuamos diferentemente a como pensamos. Estos niños van a inducirnos a disminuir este distanciamiento, generando así una sociedad más auténtica, transparente, verdadera, con mayor confianza en nuestras relaciones”, expresó
De igual forma expresó que también nos ayudarán a respetar y considerar más al prójimo que a nosotros mismos. Como consecuencia, disminuirán el egoísmo, la envidia, las exclusiones, resultando en una mayor solidaridad y compañerismo.
En cuanto a los patrones de comportamiento, Daetz afirmó que estos niños simplemente no responden a estas estructuras rígidas, porque para ellos es imprescindible tener opciones, relaciones verdaderas y mucha negociación. Ella recomienda darles mucho amor, por lo menos dedicarles 15 minutos de tiempo cada día para escucharlos.
“Ellos no aceptan ser engañados porque tienen una “intuición” para percibir las verdaderas intenciones y no tienen miedo. Por lo tanto, intimidarlos no da resultado porque ellos siempre encontrarán una manera de obtener la verdad. Ellos perciben las verdaderas intenciones y las debilidades de los adultos” dijo.
También expresó que otro de los principales problemas con estos niños es la escuela. Es decir, el modelo de enseñanza actual es siempre impuesto, sin mucha interacción, sin escuchar y sin la participación de los estudiantes. De manera coincide con el escritor estadounidense Lee Carroll en su libro The Indigo Children (Los niños índigos).
“Los viejos patrones de energía se basan en la creencia fundamental de que los niños son simples vasos vacíos que deben ser llenados de conocimiento por expertos, los profesores. Los profesores utilizan técnicas de avergonzar y comparar a los estudiantes con la idea de que eso les dará motivación. En esta atmósfera, cualquier niño que no encaja en el modelo es considerado un niño problemático”, subrayó Carroll.
EXPERIENCIAS VIVIDAS
Katrin Kuestermann actualmente realiza sus estudios universitarios en Estados Unidos, ella considera que los niños índigos vienen a abrir los ojos a la humanidad con más amor hacia al prójimo, hacia las condiciones negativas al mundo.
Entre las habilidades que posee ella están: ver el color del aura de las personas, algunas veces predecir el futuro inmediato, pero sobre todo mucha intuición, principalmente hacia el peligro.
De igual forma Leonor Delgado, terapeuta de la cooperativa Tininiska, nos cuenta su experiencia familiar con su sobrinita Andrea, de ocho años. “Ella en general es una niña carismática, toda la gente la quiere, le gusta hacer cosas con ella, le gusta mucho el arte y es alumna de 95. No tiene dificultades de atención a diferencia de otros niños, porque tiene un nivel de atención alto. Aprende rápido”.
Delgado recuerda que dos amigas estaban embarazadas y Andeíta les predijo lo que iban a tener.
Además relata que la niña dice viajar a otros planetas y que la gente ahí es diferente… no pelean, y cuado llegas te reciben con un abrazo, y yo le pregunto ¿qué hacen? … ella dice que cuentan cuentos, pero no me dice nada más”, finalizó.
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