Nicaragua tiene una legislatura ambiental envidiable. Si ésta se cumpliera, probablemente el país sería un modelo de conservación de la naturaleza a seguir.
Sin embargo, ¿qué hacer cuando alguien derriba un árbol sin permiso o tira residuos de aceites en el suelo?
Esta semana algunas organizaciones especializadas en medio ambiente y derechos humanos hicieron circular la novedosa “Guía de buenas prácticas medioambientales y delitos contra el medio ambiente”.
Se trata probablemente del documento más completo sobre comportamiento y leyes ambientales del país.
El mismo contiene 60 de esas buenas prácticas medioambientales, pero además explica de qué se trata este asunto, conceptos ambientales.
Parte del contenido incluye la identidad de las instituciones a las que uno puede acudir para implementar algunas de esas prácticas, o denunciar a quienes infringen la ley.
Distribuida a nivel nacional en formato tabloide, del tamaño de la mitad de un periódico normal, la guía está repleta de elementos gráficos, incluyendo la explicación de los delitos contra el medio ambiente y sus penas.
Así, por ejemplo, explica cómo se violan las leyes ambientales cuando se contamina el suelo, el tipo de delito por dicha acción y las penas o multas por realizarlas.
Igual presenta la explicación a construcciones ilegales, contaminación de aguas y el aire, manipulación de químicos, tala ilegal, comercio de animales silvestres, ente otros.
PENSADO PARA EL CARIBE
A pesar que la guía se hizo circular en todo el país, la misma fue pensada para las Regiones Autónomas del Caribe nicaragüense.
El objetivo de la guía, según Mónica López Baltodano, responsable de su elaboración, es “contribuir con el fortalecimiento de las capacidades de los actores sociales, especialmente de la costa Caribe”.
El Centro Humboldt, el Centro por la Justicia y Derechos Humanos de la Costa Atlántica de Nicaragua (Cejudhcan) y el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) publicaron 40 mil ejemplares.
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