Los Indios del Bóer estaban obligados a ganar ayer en el Estadio Nacional Denis Martínez, y vaya que lo hicieron de forma categórica.
Un total de 18 imparables, incluyendo un jonrón sepulta esperanzas del zurdo Jilton Calderón, coronado con una sólida actuación del abridor Róger Marín, condujeron al Bóer a un categórico triunfo de 12-0 sobre los Tigres del Chinandega, en este segundo partido de la Serie Final de la VI Liga Nicaragüense de Beisbol Profesional (LNBP).
Siempre se comenta que el beisbol es un deporte impredecible. Y este domingo quedó confirmado porque los Tigres llegaron inspirados a Managua después que el sábado remontaron un marcador adverso en el arranque de la Final.
Esa inspiración parecía que iba a extenderse desde el propio primer innig, cuando Jonathan Malo y Wilson Batista abrieron con imparables ante Marín.
Pero de forma increíble, Jimmy González cortó la inspiración y le dio un respiro a Marín, al sacrificarse y dejar la primera base libre para que la dirigencia de la Tribu ordenara el boleto intencional a Shawn Bowman.
Marín salió del problema dominando para doble play a Esteban Ramírez, recuperando el aliento, mientras la artillería del Bóer se alistaba para explotar y con creces.
Manuel Mejía abrió el segundo episodio con triple ante el también dominicano Carlos Morla, anotando con elevado de Wilton Veras para poner arriba al Bóer 1-0.
Luego, doble de Mario Holmann por la raya del jardín izquierdo, un batazo colocado como con la mano y otro sacrificio de Eduardo Romero colocaron al Bóer arriba 3-0.
En este trayecto, Marín sólo aceptó seis imparables, todos sencillos, con 3 bases por bolas y 3 ponches.
Jilton Calderón bateó de 5-2, con un jonrón, 4 empujadas y una anotada. Reynaldo Rodríguez ligó de 5-3, un triple, un remolque y dos anotadas, mientras que Manuel Mejía bateó de 3-3, un triple, un doble, un remolque y 2 CA, y Mario Holmann de 5-3, con dos anotadas.
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Reynaldo Rodríguez abrió el tercero con triple y anotó con hit de Mejía, para el 4-0, antes de un rally “matador” de seis de la Tribu en el cierre del cuarto.

Oscar Mairena empujó la primera carrera del inning con imparable, anotando junto a José Campusano con el jonrón de Calderón ante el relevista Elvis Noguera, que puso el marcador 8-0. El Bóer fabricó otras dos en esta entrada ante Noguera y el también relevista Luis Soto, para un lapidario 10-0.
A pesar de esta cómoda ventaja, el Bóer siguió presionando al pitcheo del Chinandega, con par de carreras en el quinto episodio empujadas por Calderón y Rodríguez, para el 12-0, que enmudeció a los aficionados chinandeganos reunidos en el Estadio Nacional, pero que puso más contentos a una afición de la Tribu que dominó por completo las gradas.
Ricky Martínez, hijo de Denis Martínez, se hizo cargo del montículo de los Tigres en el quinto inning y cumplió lanzando 3.2 entradas sin carreras, con par de imparables, 2 ponches y 2 bases por bolas, evitando una humillación mayor para el equipo chinandegano.
Mientras el Bóer apabullaba al pitcheo del Chinandega, el derecho Marín mantuvo bajo control a la ofensiva de los Tigres con una inteligente combinación de lanzamientos que dejó atónitos a los bateadores felinos.

En 7 entradas, Marín sólo aceptó media docena de imparables, mientras Elvin Orozco y Mario Peña lanzaban sin problemas los últimos dos innings para preservar este abultado éxito de los capitalinos.
De esta manera, el Bóer empató 1-1 la Final de la VI Liga Profesional, programada al mejor de siete duelos, que continuará mañana en el Estadio Efraín Tijerino de Chinandega.
Los Tigres pegaron primero, pero la paliza lograda por el Bóer ayer debe tener un significado mayor en Serie Final. Ahora, sólo resta esperar la reacción de los felinos en casa.
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