GINEBRA/ AFP
La Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la ONU, Navi Pillay, exhortó ayer a México a “acelerar” las investigaciones sobre unos cuarenta inmigrantes latinoamericanos secuestrados en ese país a mediados de diciembre.
“Los migrantes fueron secuestrados en circunstancias altamente cuestionables hace un mes. Desde entonces, no hay pistas sobre su paradero, y los defensores de los derechos humanos que ayudaron a integrantes del mismo grupo han sido amenazados”, declaró Pillay.
Según la Alta Comisionada, que recogió testimonios de ONG en el lugar, esos inmigrantes desaparecieron el 16 de diciembre cuando viajaban en un tren de mercancías que iba del Estado de Oaxaca (sur) hacia el norte del país.
Ese convoy ferroviario fue primero detenido por la policía y las autoridades de inmigración, que procedieron a la detención de los migrantes, añade la Alta Comisionada. Posteriormente, otros viajeros dijeron que habían sido extorsionados por los empleados de la firma que administra el tren, según la organización con sede en Ginebra.
Unos “treinta minutos después” ese mismo tren fue atacado por un grupo armado, añadió.
Ante estos hechos la Alta Comisionada instó a las autoridades mexicanas “a realizar una investigación exhaustiva y transparente de las acusaciones de malos tratos y abusos que sufrieron los migrantes por agentes de la Policía Federal y del Instituto Nacional de Migración que participaron en el operativo”.
“Las autoridades mexicanas deben determinar si funcionarios públicos, incluidos los que trabajan para la empresa ferroviaria de propiedad estatal, fueron cómplices con la organización criminal que llevó a cabo los secuestros y las extorsiones, tanto en éste como en otros casos”, señaló la funcionaria de la ONU.
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