PUERTO PRÍNCIPE/AP
Cuando apenas se adaptan al retorno repentino del exiliado ex dictador Jean-Claude “Baby Doc” Duvalier, los haitianos podrían pronto tener otro ex presidente de regreso: el derrocado Jean-Bertrand Aristide, quien reiteró que está listo para dar fin a su exilio en Sudáfrica.
El miércoles en la noche, Aristide reiteró en una carta que está listo a poner fin sus años en el exilio en África y regresar a Haití “hoy, mañana, en cualquier momento”. “En lo que a mí respecta, estoy listo”, dijo Aristide en un correo electrónico que distribuyeron sus simpatizantes. “El propósito es muy claro: contribuir a servir a mis hermanas y hermanos haitianos como un ciudadano común en el campo de la educación”.
Aristide fue derrocado en 2004, cuando dejó Haití a bordo de un avión estadounidense mientras un pequeño grupo de rebeldes se acercaba a la capital.
Su regreso ha sido la principal exigencia de sus seguidores del partido Fanmi Lavalas, al que funcionarios electorales impidieron participar en las polémicas elecciones del 28 de noviembre. Aunque el partido ha perdido influencia, Aristide sigue siendo popular.
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Aristide es dos años más joven que Duvalier, el ex dictador de 59 años al que se opuso cuando era un sacerdote católico en la barriada de La Saline. Aristide no apoya a ningún candidato en el actual proceso político y ha dicho que no buscaría un cargo si regresa.
En su carta aseguró, en cambio, que su regreso es necesario para que pueda ayudar a sus compatriotas y para poder recibir atención médica luego de seis operaciones oculares en seis años de exilio. Las autoridades haitianas nunca respondieron a los pedidos de Aristide de un nuevo pasaporte, manifestó Brian Concannon, director del Instituto Pro Aristide para la Justicia y Democracia en Haití.
ESTADOS UNIDOS RESPONDE
El Departamento de Estado respondió a la carta a través de mensajes del vocero P.J. Crowley en la red social Twitter. “Éste es un período importante para Haití. Lo que necesita es calma, no acciones divisivas que distraen la atención de la tarea de formar un nuevo gobierno”, escribió en uno de ellos.
“No dudamos del deseo del presidente Aristide de ayudar al pueblo de Haití”, decía el otro. “Pero hoy Haití necesita concentrarse en su futuro, no en su pasado”.
Duvalier también solicitó un nuevo pasaporte el miércoles y tiene intenciones de marcharse del país cuando lo obtenga, dijo un portavoz, quien insistió en que el derrocado líder no puede ser obligado a dejar su patria ni tampoco a quedarse para enfrentar un posible juicio penal por cargos de corrupción y abusos a los derechos humanos durante su régimen autoritario.

El ex dictador tenía programado partir ayer, pero no pudo hacerlo.
Las autoridades iniciaron una investigación contra Duvalier por cargos de corrupción y apropiación de fondos públicos durante su régimen brutal de 15 años. El vocero dijo que no sabía cuánto demoraría el nuevo pasaporte, pero que “Baby Doc” no tenía apuro por irse de Haití.
Estados Unidos presionó ayer al presidente de Haití, René Preval, para que retire a su candidato electoral, Jude Célestin, de la contienda.
Susan Rice, embajadora de Estados Unidos ante la ONU, exigió a las autoridades haitianas “un proceso creíble que represente la voluntad del pueblo haitiano”, y pidió, al Consejo Electoral Provisorio (CEP) haitiano que “aplique las recomendaciones de la OEA” (Organización de Estados Americanos), que constató fraudes.
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