CARACAS/EFE
La salida del aire en Venezuela de varias telenovelas consideradas “irrespetuosas” forma parte, según el gobierno del presidente Hugo Chávez, de una campaña por una televisión de calidad, pero para los expertos, solo logra imponer miedo entre los medios de comunicación.
La semana pasada, el ente regulador de las telecomunicaciones, Conatel, prohibió a la televisora privada Televen la transmisión de la telenovela colombiana Chepe Fortuna por su “tratamiento denigrante de Venezuela”. Ya en octubre había suspendido otras dos novelas cuyas tramas giraban en torno al narcotráfico.
- El Gobierno de Venezuela ordenó recientemente la suspensión del programa de citas
En Venezuela rige una Ley de Responsabilidad Social para Radio, Televisión y Medios Electrónicos, que establece los tipos de contenidos que pueden ser transmitidos según bloques de horarios definidos y contempla multas por el 10% de los ingresos brutos de los medios que incurran en falta e incluso la salida definitiva del aire.
Conatel ha insistido en que no le temblará el pulso en aplicar las severas sanciones que contempla la ley de medios para evitar que el espectro radioeléctrico sea utilizado para contravenir los valores y las buenas costumbres, según su presidente, Pedro Maldonado.
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Según Pedro Maldonado, presidente de Conatel, estas medidas son solo el inicio de una seria fiscalización para todas las televisoras del país. El responsable explicó que la orden de sacar del aire “Chepe Fortuna” estuvo motivada principalmente por el personaje Venezuela, una delincuente desaliñada que tiene una hermana, Colombia, que es la imagen de la rectitud. A esto se suma Huguito, el perro de Venezuela, que, según Maldonado, hace una referencia “expresa” al presidente Hugo Chávez.
Para Conatel, que basa su decisión en una ley de medios reformada en 2010, la trama de la telenovela “promueve la intolerancia política y racial, la xenofobia y la apología del delito”.
El propio presidente Chávez se felicitó por la medida, asegurando que esta “horrible” telenovela era un “irrespeto para Venezuela”. Pero los expertos consideran que con decisiones como ésta, el Gobierno “logra que los canales de televisión tengan miedo a transmitir ahora cualquier cosa”, en palabras de Carlos Correa, director de la ONG Espacio Público.
En el caso de Chepe Fortuna , los primeros “sorprendidos” fueron los productores de la serie. “En ningún momento nuestra motivación fue ofender ni al pueblo colombiano ni mucho menos al venezolano”, aseguró Eloísa Infante, una de las libretistas, quien agregó que “el gobierno no esperó a ver el desarrollo del personaje ‘Venezuela’ ni de los personajes colombianos que actuaban junto a ella”.
En Venezuela rige una Ley de Responsabilidad Social para Radio, Televisión y Medios Electrónicos, que establece los tipos de contenidos que pueden ser transmitidos según bloques de horarios definidos y contempla multas por el 10 por ciento de los ingresos brutos de los medios que incurran en falta e incluso la salida definitiva del aire.
“No podemos permitir que el Estado se sienta padre de todos y nos diga qué ver o no ver. Estamos en democracia y cada quien es libre de cambiar el canal si siente que la programación no es de su agrado”, zanjó Silvia Alegret, presidenta del Colegio Nacional de Periodistas (CNP).
12 Corazones y de Caso Cerrado , en el que una juez resuelve conflictos en una especie de tribunal en televisión, ambos transmitidos por la televisora privada Televen. 12 Corazones , “representaba el exhibicionismo y la obscenidad, simplificando la relación amorosa a mera genitalidad (…), deformando la conciencia y la sensibilidad de la niñez y adolescentes, afectando su formación integral”.
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