QUITO/EFE
El Gobierno de Ecuador emprendió la reforma de la Policía, pendiente desde el motín del 30 de septiembre pasado, con un decreto que la somete al mando del Ministro ecuatoriano del Interior, Alfredo Vera. El decreto, que lleva fecha del lunes y la firma del presidente Rafael Correa, da poder a Vera para reformar la estructura administrativa y operativa del cuerpo dentro de un plazo de 90 días.
Todos los bienes de la Policía Nacional y sus créditos pasarán a manos del Ministerio del Interior, que gestionará su presupuesto y se encargará de su representación legal y extrajudicial. Con ese golpe de pluma, el Presidente desmanteló más de 30 años de autogobierno de la Policía, que ha actuado como una entidad prácticamente “fuera del Estado”, según Alfredo Santillán, profesor de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso).
Con el decreto, el Ministerio del Interior pasará a administrar las condecoraciones, sueldos y sobresueldos de los policías y conocerá por primera vez en detalle el manejo financiero interno del cuerpo. Fue precisamente el descontento en torno a un proyecto de ley del Gobierno sobre temas salariales —espoleado por políticos de oposición, según Correa— el que llevó al alzamiento del 30 de septiembre.
Están abiertas medio centenar de causas penales contra uniformados y civiles por los hechos de ese día y más de 700 expedientes administrativos que involucran a policías, pero hasta ahora el Gobierno no había acometido una reforma profunda de la organización y hasta la cultura interna del cuerpo.
Vera afirmó ayer en una rueda de prensa que es “lógico” que la Policía, dado que se ocupa de la seguridad interna, “tenga un mando civil a través del Ministerio del Interior”. Ese cambio acabará con un estatus legal “que le daba carácter de pseudoindependencia y pseudosoberanía, pseudoautonomía, que no cabe porque es una institución que está ligada al proceso de desarrollo cotidiano de la vida del Estado ecuatoriano”, dijo.
En la rueda de prensa, Patricio Franco, quien fue nombrado comandante general de la Policía Nacional tras el 30 de septiembre, dijo que llevará a cabo una serie de reuniones para informar a los agentes de la situación. El viernes, Franco se desplazará a la sede del Regimiento de Quito, el foco principal del motín del 30 de septiembre, para explicar cómo será la nueva era en las operaciones de la Policía.
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