La ingesta de nutrientes en la tercera edad es frecuentemente inferior a la recomendada. Como consecuencia, se siente cansada o deprimida, se aumenta la severidad de enfermedades contagiosas, corre más riesgos de enfermedades crónicas o degenerativas y se pone en más riesgo de caídas.
Por lo tanto, es importante mejorar su consumo de nutrientes, respetando las dificultades que hay. Para mejorar la absorción de hierro, incluya vitamina C y las frutas y verduras ricas en vitamina C en su dieta. Por ejemplo, tomar jugo o fruta en rodajas con el cereal, una papa al horno con carne asada, verduras con pescado o la fruta con el pollo.
La vitamina C en las frutas y verduras le ayuda en absorber y aprovechar el hierro en las carnes y granos o cereales. El zinc puede estar relacionado con enfermedades específicas en la tercera edad, pero el uso habitual de más de 15 MG por día de suplementos de zinc, además de la ingesta alimentaria, no es recomendable sin supervisión médica. Si usted come carne, huevos y mariscos con frecuencia, la ingesta de zinc debe ser adecuada.
El zinc, junto con las vitaminas C y E, y los antioxidantes luteína y zeaxantina y beta-caroteno pueden ayudar en prevenir o retrasar la aparición de la degeneración macular relacionada con la edad.
La mejor manera de obtener estos nutrientes es consumir al menos cinco porciones de frutas y hortalizas, especialmente verde oscuro, naranja y los amarillos. Buenas opciones incluyen la acelga, espinacas, brócoli, hierbas como la lechuga de verde oscuro, el perejil o culantro, el mango, melón, naranja y papaya. Sigamos con el mismo tema en la próxima edición. www.olaverdesa.com
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