Diputados del Partido Liberal Constitucionalista (PLC) y la Bancada Democrática Nicaragüense (BDN) admitieron ayer que el gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) podría ganar 56 diputaciones en las elecciones de noviembre, aunque argumentaron que sería a través de un fraude o gracias a la división de los opositores.
El FSLN impulsa barrio por barrio la inconstitucional candidatura presidencial de Daniel Ortega, quien aspira a reelegirse. Activistas del FSLN también anunciaron, en la zona de Bello Horizonte, que pretenden tomar el “dominio completo” de la Asamblea Nacional.
“Si fuésemos divididos, de esa manera se le garantizaría al FSLN un dominio total, cuidado que con 57 votos en la Asamblea Nacional, porque así podría encubrir el robo que tiene planificado en el Consejo Supremo Electoral”, advirtió la diputada María Eugenia Sequeira (BDN).
En las pasadas elecciones presidenciales, de 2006, el FSLN ganó 38 escaños, pero en el transcurso de cuatro años construyó una mayoría de 50 diputados, lo suficiente para aprobar leyes ordinarias, pero insuficiente para proyectos de rango constitucional.
El presidente Ortega ya domina los poderes Judicial, Electoral y Legislativo, pero a falta de reforma constitucional se vio forzado a recurrir a una “sentencia” firmada por seis magistrados judiciales sandinistas, quienes declararon inaplicable parte del artículo 147 de la Carta Magna, que prohíbe la reelección.
“El FSLN pretende, según las informaciones que nosotros tenemos, vía fraudulenta, alterar los resultados electorales para garantizar al menos 56 diputados, que ha sido su aspiración constante en estos últimos años vía compra de conciencia de los diputados. No quieren repetir esa historia y quieren garantizarse desde el inicio los 56 votos, el control absoluto, no requerir de negociaciones para elegir cargos en los otros poderes y tener abierta una reforma constitucional para diseñar y preparar una Constitución que sea conforme a las ambiciones del orteguismo”, advirtió el diputado José Pallais (PLC).
En la actualidad, Nicaragua tiene en puestos de alto rango a 26 funcionarios de facto, porque en el parlamento el FSLN no logró los 56 votos para elegir a sus preferidos, entre ellos Roberto Rivas, quien dirige el Consejo Supremo Electoral (CSE) y es acusado de fraude en los comicios municipales de 2008.
Pallais recordó que en 2008 el FSLN anunció de antemano que podía ganar 100 alcaldías y al final superaron ese número, aunque mediante el denunciado fraude.
“Igualmente se consideran con el mismo derecho de anunciar descaradamente un nuevo golpe, un nuevo fraude al proceso electoral en 2011”, señaló.
El diputado y presidente del Movimiento Renovador Sandinista, Enrique Sáenz, acusó a Ortega de buscar una “presidencia vitalicia”.
Según la diputada María Eugenia Sequeira, si en las elecciones de noviembre el FSLN logra la Presidencia y una mayoría de 56 votos en la Asamblea Nacional, Nicaragua se vería sometida a “más empobrecimiento, un retroceso en la democracia, la libertad de prensa y expresión se verían totalmente amenazadas, todo lo que ocurrió en los años 80, nada más que con una versión moderna, como le llamo yo, adaptada al siglo en el que estamos”.
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