Crecimiento y escritura

Fue en el año 2004 que la conocí, durante una de las reuniones famosas del poeta Edgar Escobar Barba en su casa de habitación, allá en el kilómetro veintidós y medio de la Carretera a Masaya, contiguo a Los Brenes.

Henry A Petrie

Fue en el año 2004 que la conocí, durante una de las reuniones famosas del poeta Edgar Escobar Barba en su casa de habitación, allá en el kilómetro veintidós y medio de la Carretera a Masaya, contiguo a Los Brenes.

En aquel momento, dicha casa era como una especie de Cuartel General del Grupo Literario Horizonte de Palabras, donde además de estudios y talleres, se desarrollaban debates acerca de los distintos géneros literarios y la combinatoria de las artes, entre otros temas humanísticos.

Ahí se soñaba y se juntaban esfuerzos en la visión permanente del reto. Jóvenes y adultos nos agrupamos en el interés de ir descubriendo y ahondando en el poder de la palabra, de la creación literaria y artística, para desarrollar actitud y personalidad, dominio de técnicas y labor constante.

Gloria Elena nació en Masaya. Amante de las tradiciones y de la vida campestre. Miembro del Grupo Literario Horizonte de Palabras, cofundadora de la Asociación de Jóvenes Creadores (Asojocre), participante y organizadora de los Encuentros Literarios Juveniles, auspiciados por Escobar Barba y Jorge Eduardo Arellano. Incansable tallerista.

La mujer andante, su primer libro

La mujer andante está impregnada de la realidad que vive, toca y observa su joven autora; porque es una obra con aroma de gentes, socialmente involucrada y comprometida, crítica y hasta humorística, que acaricia el absurdo sin alarde ni sensacionalismo, que refiere el amor sin melaza, más bien asumiéndolo desde una distancia sospechosa, atenta a lo que pueda ofrecer o demandar.

El bus, ya el interurbano o las rutas precarias y saturadas de Managua, constituye el vehículo en el que se transporta, a través de sus ventanas ve panorámicas exteriores que las grava en su memoria y vive el mundo acalorado del usuario: Conversaciones pícaras, cuentos orales, chismes, “hijueputazos”, oración cristiana, pregón, monólogo bohemio, roces, chat, silencio distraído, etc. En su prosema La silla de una ruta , nos dice:

“Cuando se llena el bus y se aprietan las conciencias, el asiento se hace de tres y hasta se chinean… dejo que el río humano de la ruta me vomite en calles de crueles multitudes”.

Y así, entra a la ciudad donde la pobreza, a pesar de los múltiples centros comerciales y la plaga de anuncios consumistas, habita y cunde en sus contornos y constelación de rotondas. Símbolos de pobreza y degradación. Imágenes de pasados dolorosos se imponen como panorámica cuasi turística: ruinas de edificios convertidos en vivienda o condominios hacinados y promiscuos; personas víctimas de insecticidas en champas, esperando respuestas a sus demandas; lisiados de guerras consumidos en alcoholismo o abandonados a su suerte. Pero también, la niñez desnutrida, abandonada y que trabaja: “La niña está hecha estatua” (Niña urbana, cuento); estudiantes que en la lucha por formarse académicamente cultivan en sus estómagos gastritis; prostitutas asesinadas; en fin, ésa es la realidad que Gloria Elena, desde su perspectiva generacional y de género, vive y critica.

De las principales características

La mujer andante , de Gloria Elena Palacios, se estructura en dos secciones que diferencian dos géneros literarios cultivado por la autora a la fecha: la narrativa breve y el prosema. La primera sección reúne veinticuatro (24) cuentos breves, brevísimos y minicuentos; la segunda sección, veintitrés (23) prosemas. Sin zumo de pequeño genio. Transpira afabilidad juvenil, ternura de muchacha consciente de su género, defensora de los derechos de sus congéneres.

Narrativa breve y llana, de lenguaje sencillo. En algunas piezas exige mayor atención y reflexión ( Quise darlo todo, Ego, La sombra de mi sombra, La bodega oscura ). Van directo a la historia, sin mayor preámbulo ni redondeo. Sus símbolos provienen de lo urbano capitalino. Su ficción y lírica tienen arraigo en la realidad social, en su postura crítica.

El conflicto en los cuentos está trabajado desde la brevedad y concisión propuesta, a veces da la impresión que busca conciliar situación y circunstancia. Particularmente, en La sombra de mi sombra se expresa con claridad un conflicto duplicado con trasfondo psicológico, personaje, su sombra y la sombra de ésta lidian entre sí, como en busca de identidad entre torbellinos, desvelos y vacíos, atendamos su primer párrafo:

“Mi sombra aún no despierta, permanece muda, no sé dónde se pierde al amanecer. La busco en las paredes, veo atrás, no llega. Deseo atraparla, seguir sus pasos, pero siempre está tras de mí, burlándose de mis errores, esperando ansiosa la noche para ser más que yo”.

El énfasis Buses es un símbolo urbano por excelencia en sus cuentos, expresándose también en sus prosemas. Pobreza, indigencia, vida en o de la calle, hambre, constituyen sus ejes principales. Lo cosmético y superficial, así como las guerras y el fanatismo, el consumismo, el machismo, constituyen importantes motivos de su crítica. Y dice: “Qué rico huelen desde abajo los olores de allá arriba” ( Hambre ; prosema); “De tan pobre le cancelaron la cuenta del sueño” ( Dormía ; prosema).

Existe una clara reafirmación del Ser Mujer, una postura de género clara. Atendamos lo que nos dice en algunos de sus prosemas:

“… quiero ser agua, viento, hielo, mujer, humana” ( El vestido de lluvia );

“Nací de pronto, con el despertar de la conciencia, con ardor de mujer” ( Me parí a mí misma );

“Cuestiono. Ando. Descubro que el cambio viene de mí. Y sigo” ( Sigo adelante ).

“Mi cuerpo, mi poder” ( Ni por un instante ).

También hay piezas importantes relativas al amor o el enamoramiento abordados con asombrosa sobriedad, nada de obsesión enfermiza ni erotismo mercantil. En su cuento Eureka más bien lo circunscribe a un descubrimiento, a un arrebato de locura. En el prosema Lo que pudo ser , veamos la conjugación de este sentimiento reposado, con el humor y la pobreza:

“Quiero creer que algún día decidiste quedarte conmigo, sin importar la derecha, la izquierda o el color del semáforo. Quiero creer que soñar es fácil, que la realidad es una piña batida en licuadora y que la nada es un vaso de leche con café que bebo en las mañanas para matar el hambre”.

Los estados psicológicos en cuentos como Clave para un detective y En busca de la fama , fundamentan el absurdo. En El misterio de la anciana y La bodega oscura se planta lo enigmático.

El libro esta disponible en las principales librerías de Managua, Hispamer y Rigoberto López Pérez, y a través del Foro Nicaraguense de la Cultura.

La mujer andante , su primer libro de poemas, revela algunas claves de cómo ve a la sociedad

La Prensa Literaria

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