CORRESPONSAL/JINOTEGA
Las bermas o muros del canal del lago Apanás, cuyas aguas alimentan las dos principales centrales hidroeléctricas de Nicaragua, serán limpiadas y reforzadas, al tiempo que el mismo canal será dragado para limpiar los sedimentos, anunció ayer Mauricio Monge, Gerente General de Generación de la Empresa Nicaragüense de Electricidad (Enel).
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Monge visitó el lugar en compañía de funcionarios del Ministerio de Energía y Minas (MEM) y del director de la Planta hidroeléctrica Centroamérica, Jorge Desayes, de cara a los nuevos trabajos que serán ejecutados en Apanás, en el departamento de Jinotega, al norte de Nicaragua.
Monge no dio montos de la inversión, pero estimó que los trabajados “tienen que ser (realizarse) en el año 2012, la condición ideal para iniciar la obra será en el verano, porque en el invierno aquí no se puede trabajar”.
“Las bermas se levantarán porque por el tiempo han ido perdiendo altura, producto de que las corrientes de aguas pluviales han arrastrado piedras y sedimentos, que van a caer en el canal, impidiendo que llegue el volumen suficiente de agua a las turbinas”, indicó.
“Estamos estudiando el alcance de la obra y así se sabrá el monto (de inversión) que llevará la misma, pero se hará con fondos de Enel. Ya tenemos adelantados los estudios de topografía, suelo y medición de corrientes, para darle forma al proyecto”, sostuvo.
Las obras son importantes porque, por ejemplo, los sedimentos acumulados restringen el paso del agua a las plantas Centroamérica y Santa Bárbara, que generan alrededor de 50 y 48 megavatios, respectivamente.
“Actualmente por el canal del Apanás están circulando 23 metros cúbicos de agua por segundo hacia la planta Centroamérica, lo que hace que la tarifa de energía no suba”, ya que la generación hidroeléctrica es más barata, sostuvo.
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