ZONA DE STRIKES
Aún sin disponer de una figura imponente como la de Rich Gossage, disparos violentos como los de Billy Wagner o una mirada amenazante como la de Lee Smith, Trevor Hoffman se las arregló y salvó 601 partidos.
Ésa es la marca que deja establecida el relevista de la patada alta, apariencia candorosa y cambios de velocidad engañosos, que ayer anunció su retiro del beisbol de Grandes Ligas, después de una brillante carrera de 18 temporadas, 15 de las cuales las pasó en San Diego.
Convertido de shortstop a lanzador, Hoffman fue seleccionado en el sorteo del beisbol amateur en 1989 por los Rojos. Quedó casi al final de la lista, mientras las miradas se las llevaba en aquel momento Ben McDonald, el prospecto de espectaculares expectativas que nunca cuajó con los Orioles de Baltimore.
Cuando se dio la aparición de los Marlins en 1993, éstos lo tomaron y siendo un novato lo unieron a Andrés Berumen y José Martínez, para conseguir a Gary Sheffield y Rich Rodríguez desde San Diego. Hoffman no fue bien recibido y su desempeño tampoco lo ayudó mucho en su aterrizaje en los Padres.
Y aunque salvó 20 juegos en 1994, fue a partir de 1995 que entró definitivamente en el sentimiento de los aficionados. Ese año comenzó a eslabonar una cadena de ocho campañas con al menos 30 rescates, incluyendo 42 en 1996 y 53 en 1998, cuando incluso quedó detrás de Tom Glavine en las votaciones del premio Cy Young.
Y desde la salida de Tony Gwynn en el 2001, Hoffman se convirtió en la cara de los Padres, sin embargo, en el 2008 no pudo llegar a un acuerdo con el club, y se unió a los Cerveceros, donde la noche del 7 de septiembre pasado se convirtió en el primer relevista de 600 salvados en la historia.
El punto ahora para Hoffman es ¿tiene credenciales para entrar al Salón de la Fama? Sí las tiene. No sólo porque sea el líder en salvados (Mariano Rivera está a 42 de pasarlo), sino porque fue a siete Juegos de Estrellas, dos veces fue segundo para el Cy Young y fue uno de los mejores relevistas de su época.
Por la forma como se usa a los relevistas hoy día, los juegos salvados han perdido nivel de impacto y eso podría retrasar el ingreso de Hoffman a Cooperstown, pero de que va a entrar, no hay dudas. Seguro que lo hará.
Ver en la versión impresa las páginas: 1 B