Los restos de monseñor Federico Argüello durante sus honras fúnebres, ayer en la Catedral de Managua. El sacerdote jesuita se recordará como un hombre optimista, un profesor de historia y de la Iglesia, pero sobre todo por ser el fundador en el país de los Cursillos de Cristiandad, que tiene centenares de seguidores en el país. Pág. 4A
LA PRENSA/H. ESQUIVEL
Ultimo adiós
Los restos de monseñor Federico Argüello durante sus honras fúnebres, ayer en la Catedral de Managua. El sacerdote jesuita se recordará como un hombre optimista, un profesor de historia y de la Iglesia, pero sobre todo por ser el fundador en el país de los Cursillos de Cristiandad, que tiene centenares de seguidores en el […]