La hasta ayer Juez Décimo de Distrito de lo Penal de Juicio, Ana Justina Molina, anunció que apelará la resolución de destitución de la que fue notificada la tarde del lunes por la Corte Suprema de Justicia (CSJ).
Entre las causales expuestas en la cédula judicial por la cual fue destituida del cargo le indican que fue “por la respetabilidad del Poder Judicial”, así como “injuriar a los superiores jerárquicos”.
Además, por una queja del Procurador General de la República, Hernán Estrada.
En la cédula judicial aparecen las iniciales de los magistrados orteguistas, incluyendo a los de facto que fueron los firmantes de la resolución, es decir Rafael Solís y Armengol Cuadra. Molina dijo que seguirá el procedimiento establecido por la Ley de Carrera Judicial, que establece tres días para apelar.
POR INFORME
En octubre del año pasado, Molina fue suspendida de sus labores en respuesta a un informe que presentó en junio, a través del cual cuestionó el proyecto de despacho judicial y porque también se opuso a cumplir pretensiones de la Procuraduría General de la República (PGR), de violentar el principio de legalidad en un caso relacionado con crimen organizado.
Se trata de un caso donde se procesaba a Frank Oviedo y otras personas por varios delitos, entre ellos narcotráfico y a cuyo expediente judicial —señaló Molina en ese momento— “se le dio tramitación compleja”.
Desde octubre pasado, cuando Molina recurrió a la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), la magistrada Alba Luz Ramos refirió sobre el tema que “si ella (Molina) quiere intimidarme, se equivocó. Que vaya a poner todas las quejas donde le dé su regalada gana, pero la política disciplinaria del Poder Judicial se va a aplicar”.
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